
Julián Santero atraviesa nuevamente un momento de protagonismo dentro del Turismo Carretera. Después de varias fechas en las que diferentes inconvenientes le impidieron transformar el rendimiento en resultados, el mendocino volvió a los primeros planos justo en el comienzo de la Copa de Oro.
En una extensa charla con Tribuna 2 habló de sus posibilidades de luchar por el título, el presente del BMW, el trabajo junto al Fispa Corse y el Ambrogio Racing, su situación en el Turismo Nacional y sus objetivos a futuro. También dejó su mirada sobre los costos del TC, el proyecto de los motores de 700 caballos, los autódromos, Franco Colapinto y hasta su sueño de competir en el exterior con una estructura argentina.
—¿Cómo son los días posteriores a volver a conseguir un buen resultado después de varias carreras en las que se venía negando?
Julián Santero: Contento por volver a los primeros planos del TC. Sabemos lo difícil y competitiva que está la categoría. Se me venían negando los buenos resultados; veníamos parando, con inconvenientes en el auto y distintas circunstancias que no nos permitían redondear. Parece que llegó el momento indicado del buen resultado, en la primera de la Copa de Oro, para posicionarnos ahí en un tercer puesto medio ficticio hasta que nos clasifiquemos como uno de los tres de último minuto.
“Vamos a ser candidatos”
—Ahora sí, ¿estás pensando en el campeonato?
Julián Santero: Sí, te digo que vamos a ser candidatos. Vamos a llegar con buenas chances. Ojalá, obviamente pueden pasar un montón de cosas, pero está todo dado para ser uno de los que peleemos por el campeonato 2026 del TC.

—Hace unas fechas estabas afuera de todo y ahora nuevamente estás en la pelea. ¿Qué opinión tenés sobre el sistema de Copa de Oro?
Julián Santero: Es un poco relativo. Ahora me encanta porque, como bien indicaste, estaba 18° o 19° la fecha pasada, y ahora estoy tercero y estoy con chances de ser campeón. En un campeonato lineal, como tienen otras categorías, no tendría esta chance. Entonces ahora me encanta. Después puede pasar que ganes la etapa regular, estés primero y te pase al revés, y vas a odiar la Copa de Oro y vas a preferir un campeonato lineal. Me parece que va un poco de la mano de los resultados.
—¿Cuánto influyó la llegada del Ambrogio Racing al Fispa Corse?
Julián Santero: Influyó, pero soy un convencido de que venimos trabajando con un grupo. Es difícil explicarlo porque arrancamos con el mismo motorista del año pasado y de los años anteriores, después cambiamos el motorista y los resultados siguen siendo los mismos. Cambiamos de ingeniería, que es la parte más importante que trae el Ambrogio Racing, y seguimos teniendo los mismos resultados. No es que el año pasado no estábamos rápidos y este año sí.
—En el TN APAT parece que hay que poner un poco más de énfasis. ¿Cómo ves tu situación?
Julián Santero: En el Turismo Nacional la tengo un poco más difícil porque es un campeonato lineal y la primera mitad del año no estuvimos del todo rápidos. Arranqué con un Focus que no era lo ideal, después arranqué con mi auto cero kilómetro, pero no lo podíamos hacer andar bien del todo. Recién la carrera pasada, cuando hicimos el cambio de equipo y fuimos al Ambrogio Racing, pudimos pegar ese saltito que faltaba para estar competitivos y lograr la victoria. Ahora sí podemos pensar en el campeonato, pero estamos un poco lejos en puntos.

—¿Era una cuestión del modelo o principalmente del camino que estaban siguiendo con el auto?
Julián Santero: No sé si es un modelo al que le cuesta. Realmente siento que no estábamos yendo por el camino correcto. Ahora la puesta a punto, o el manual de cómo poner a punto el auto de Lamborghini Racing, le cayó mejor. Justo en Oberá caímos bien y habrá que ver carrera a carrera. Capaz que ahora vamos a la próxima y nos cuesta de vuelta todavía.
—¿Qué le diría el Julián Santero de hace 10 o 15 años al de hoy?
Julián Santero: Debería estar contento. Principalmente porque hoy hace lo que le gustaba a ese chico hace 10 o 15 años, que era correr en auto y que era el objetivo cuando éramos chicos. Lo hace de buena manera, con buenos resultados, estando contento. Le va bien en lo deportivo y también en lo económico a raíz de tener buenos resultados. Así que creo que hay que estar contento, disfrutar y no desesperarse cuando las cosas no salen. Muchas veces tenemos momentos en los que no nos salen las cosas, no aparecen los resultados, nos va mal económicamente, pero después con el tiempo se acomoda todo.
—¿Seguís visualizando objetivos grandes que todavía no pudiste cumplir?
Julián Santero: Sí, y cada vez me cuesta más. Intento, como un ejercicio, mantenerme visualizando cosas grandes porque obviamente visualizaba ser campeón de TC y lo logré, visualizaba ser campeón de TN y lo logré, y así sucesivamente. Ahora tenés que mantenerte intentando ser campeón nuevamente o quizás, en algún momento, tener una experiencia en el exterior, que me encantaría. Eso es algo que en algún momento estoy seguro de que se me va a dar. No sé de qué manera, no sé cómo y no sé cuándo, pero es algo que siempre tengo en mente.

—En algún momento hablaste de correr afuera con un equipo argentino y tres pilotos. ¿Llegaste a conversar con estructuras del exterior para comenzar, aunque fuera individualmente?
Julián Santero: He tenido algunas conversaciones, pero no he avanzado. Han quedado solamente en algunas charlas medio informales. La verdad que me gustaría, me encantaría poder correr en el exterior y poder armar un equipo íntegramente argentino, incluyendo ingenieros. Creo que es algo que me encantaría, pero es cuestión de ponerse a trabajar. Por ahí uno, en la vorágine del día a día, en mi caso tengo TC, tengo Turismo Nacional, voy para un lado, para el otro, tengo cosas personales también, y se pasa. Lleva tiempo armar un proyecto de esa manera.
—¿Qué opinión te dejó lo sucedido en pista entre Gasly y Franco?
Julián Santero: La verdad que me sorprendió. Más allá de que seamos hinchas de Franco, por supuesto, porque lo conocemos, porque somos argentinos y siempre somos hinchas de los argentinos, me sorprendió porque como equipo creo que lo perjudicaron. La idea entre compañeros de equipo siempre es ayudarse, más cuando la situación es tan diferente. No es que está completamente perdida la carrera de Gasly y completamente buena la carrera de Franco como para sumar buenos puntos. Me sorprendió.
—¿Cómo nació el proyecto del garage y cómo viene avanzando?
Julián Santero: Viene bien. Es un proyecto que siento que no lo voy a terminar nunca porque siempre voy a querer seguir haciendo cosas. Surgió un poco a fuerza mayor cuando llevé el auto del TC a Córdoba. En el taller donde tenía el auto de carrera tenía un montón de cosas: me estaba armando un gimnasio, un lugar con los trofeos, un lugar para mis motos, para el karting y para todas esas cosas.
Cuando liberamos ese taller me quedé sin lugar donde tener todo eso y dije: “Voy a armar un lugar donde pueda juntarme con amigos, hacer un asado, tener todas mis cosas ordenadas y también generar contenido y hacer acciones fuera del auto de carrera”. Hoy gran parte de lo presupuestario pasa por las redes sociales, por generar contenido y todo eso. La idea es aprovechar también ese garage.
—¿Qué es lo más preciado que guarda ese lugar?
Julián Santero: De más está decir los campeonatos. Tengo los trofeos de los campeonatos, cuyo valor material no es nada, para una copa, pero es el premio al esfuerzo de todo un año y de ser campeón del TN APAT. Después tengo un auto de colección, un Falcon que me gusta y al que le tomé cariño. Tengo una moto que es edición Lewis Hamilton, que la mayoría sabe que soy fanático de Hamilton, y es una moto que me encanta. Después son todas cosas de valor sentimental mío.

—¿Cómo encontrás actualmente al Turismo Carretera?
Julián Santero: Lo veo bien en cuanto a la cantidad de autos. Me sorprende la cantidad por la situación económica del país. Que seamos más de 50 autos corriendo, sabiendo que es una de las categorías más caras del país por lo que es el TC, me sorprende. Me parece que hay cosas para mejorar, cosas para pulir, cosas para que los pilotos estemos más cómodos o más contentos, pero lo veo con un gran presente en cantidad de autos y en lo deportivo. Creo que deportivamente debe ser el momento del TC donde más competitivo está, con los mejores pilotos, los mejores equipos, los mejores ingenieros, un nivel técnico tremendo y una paridad impresionante.
—¿Cuáles son esas cosas que, desde tu lugar de piloto, creés que podrían mejorarse?
Julián Santero: Son cosas a las que capaz yo les doy importancia y el resto no. Al haber 50 y pico de autos en el TC somos muchos en los boxes. Me gustaría que haya más espacio. Vengo de ver categorías de afuera donde en los boxes tenés los dos autos, pero también un gran espacio para recibir sponsors, que al fin y al cabo son los que bancan todos los proyectos.
En el TC pasa que no tenés dónde tenerlos. Te caen cuatro o cinco sponsors al box y están ahí al lado del auto, le tenés que andar pidiendo permiso para que pase un mecánico. Siempre digo que habría que darle más prioridad a esas cosas, porque cuando un sponsor puede ir con la familia, estar cómodo y tener un VIP dentro del box, va a estar contento. Y al fin y al cabo son los que ponen el dinero para que el auto de carrera corra.
—El otro punto central pasa por los costos.
Julián Santero: Obviamente también están los costos. Veo que tenemos un costo altísimo en el auto. Los motores hay que hacerlos prácticamente todas las carreras, los frenos también, los elementos… Estamos en un nivel de automovilismo deportivo tremendamente alto, pero obviamente eso conlleva un gran gasto económico. Creo que se podría hacer la misma carrera y la misma categoría con elementos más baratos para aliviar un poco el esfuerzo de los sponsors y también el esfuerzo de los pilotos.
—Se habla de motores más grandes y de alrededor de 700 caballos. Más allá de los costos, ¿te gusta la idea? ¿Sentís que el TC lo necesita?
Julián Santero: La verdad es que no estoy convencido de que sea para mejor. Creo que va a encarecer, sin dudas, por lo menos en la primera etapa, porque en el desarrollo uno siempre va a querer gastar dinero para desarrollarlo y mejorarlo. Creo que estamos con los autódromos muy justos. Hay pocos autódromos en los que podamos realmente manejar bien y hacer buen espectáculo debido a que quedaron chicos. Ya tenemos mucha velocidad de curva y con 700 caballos vamos a tener más velocidad final. Creo que vamos a quedar sobredimensionados para la capacidad de los autódromos.

—¿Qué expectativas tenés con Rosario y Río Cuarto dentro de la Copa de Oro? ¿Te gustan como circuitos para una definición?
Julián Santero: Esto es a gusto personal: Rosario no me gusta. Me parece que va a quedar chico, aunque capaz sale un buen espectáculo porque, obviamente, al ser chiquito puede haber muchas situaciones de carrera entretenidas para el público. Pero para manejar no me gusta. Río Cuarto me parece más normal para el TC. Me parece que es un buen circuito, una buena plaza donde va a llenarse de gente seguramente y eso creo que es válido.
Fotos Tribuna 2 / Por: Crisitan Lima – Tribuna 2






