
Mauricio Tucci, propietario del FISPA Corse, analizó la evolución que atravesó el Turismo Carretera durante los últimos años y defendió el crecimiento profesional de la categoría. Además, habló del presente con BMW, su relación con Julián Santero, la llegada de Rody Agut y adelantó hasta dónde pretende hacer crecer su estructura en 2027.
Mauricio Tucci conoce el Turismo Carretera desde diferentes lugares. Fue piloto, tuvo estructuras propias, trabajó desde el área comercial, integró proyectos oficiales y actualmente está al frente del FISPA Corse, equipo que representa a BMW y que tiene a Julián Santero nuevamente entre los protagonistas del campeonato.
Pero al momento de analizar el presente del TC, Tucci pone el foco más allá de los resultados. Para el propietario de la estructura, uno de los grandes cambios de los últimos años pasa por el nivel de profesionalización que alcanzó la categoría.
“A Julián le cayeron muy fuerte cuando dijo que antes era amateur, y es la absoluta realidad. Y eso no quita valor sobre lo que hacían antes”, sostuvo.
Tucci, que además recordó haber sido parte del desembarco oficial de Renault en 2017 con Emiliano Spataro y Facundo Ardusso, marcó las diferencias entre aquel automovilismo y el actual.
“Yo estuve en los más grandes equipos de TC de antes y terribles héroes del TC laburaban de día en el taller de autos de calle, cerraban a las seis de la tarde y se ponían a trabajar en los autos de carrera. Para mí tiene un valor enorme. Eran tipos con un talento increíble por ahí el mismo que te armaba el motor era el que corría, hacía el chasis y los amortiguadores. Pero la verdad es que no era profesional. Hacíamos una peña, juntábamos el manguito, enganchábamos el tráiler a la F-100 e íbamos a correr”.
Para Tucci, la realidad actual es completamente diferente.
“Hoy tenés ingeniería, dietólogos, psicólogos, todos arriba de los pilotos y de los equipos. Es la vida misma todo va evolucionando, todo va cambiando. No hay que entrar en la estúpida discusión de si era mejor o peor, o si aquello tenía más huevo o esto era más rápido. Son épocas diferentes”.
En ese crecimiento también ubicó la llegada cada vez más fuerte de las terminales y grandes empresas.
“Ves boxes increíblemente mejores que antes, equipos mejor presentados y sponsors de primera linea. Evidentemente vamos creciendo y eso está muy bueno, porque si te quedás estancado no vas a ningún lado”.
De un comienzo complicado a volver a pelear
El 2026 presentó un desafío especial para FISPA Corse con el desembarco de BMW. Si bien el potencial apareció desde las primeras fechas, los resultados no siempre acompañaron.
“Sabíamos que el rendimiento era muy bueno y los resultados eran malos. Decíamos que tarde o temprano se tenían que acomodar los caramelos en el frasco. Paramos seis carreras, las seis por motivos diferentes”, explicó.
Incluso, antes de Paraná, Tucci reconoció que debió estudiar en profundidad el sistema de los “tres de último minuto” ante la posición que ocupaba Santero en el campeonato.
“Cuando terminó Paraná junté a todo el equipo y les dije: ‘Quédense tranquilos que las posibilidades están intactas’. Estábamos 19º en el campeonato. Les expliqué el sistema y redoblamos el esfuerzo. Esperábamos estar acá porque, tal vez, es donde siempre tuvimos que estar”.
Uno de los cambios durante la temporada fue la incorporación de Rody Agut como motorista.
“Tardamos 30 segundos en mirarnos la cara con Julián y decir ‘Rody’. Hacía rato que queríamos trabajar con él. Es un tipo que deja la vida por sus motores, por el TC y es hincha de Julián, algo que para mí no es un detalle menor”.
Tucci también se refirió a la anterior vinculación con la familia Candela y reveló cómo conocieron su alejamiento.
“Nosotros nos enteramos como equipo de que ellos no iban a la carrera de San Juan por las redes. Después me enteré de que volvían a su propio equipo por comentarios periodísticos. Tengo un gran cariño por toda la familia Candela, pero realmente no sé qué pasó”.
El crecimiento de FISPA y el objetivo 2027
La estructura ya trabaja también pensando en la próxima temporada, aunque Tucci dejó claro que no pretende crecer sin límites.
“Dos TC y dos TC Pista serían el ideal. No sólo para mí, también para el Ambrogio Racing. Queremos mantener muy cuidado todo lo estético, la imagen y lo comercial. De nada vale tener ocho autos y después tener un lío bárbaro”.
“Por el momento tenemos un TC y un TC Pista confirmados, y estamos trabajando para la butaca del otro TC y del otro TC Pista”.
Detrás de esa estructura que hoy compite oficialmente con BMW también existe una historia personal atravesada por el automovilismo. Tucci corrió, sufrió un durísimo accidente en Balcarce y posteriormente encontró en el aspecto comercial la manera de mantenerse ligado para siempre a su pasión.
“Yo era un chico que miraba las carreras de ruta del otro lado del alambre y soñaba con cruzarme alguna vez a los boxes. Hoy tengo un equipo, tengo un piloto como Julián y pude ser campeón de TC. El automovilismo me dio muchísimo más de lo que soñé”.
Y cerró con una definición que explica buena parte de su recorrido
“Es lo que me mantiene vivo, es lo que me hace feliz. Mi calendario de vida es el calendario del TC”.
Fotos Tribuna 2 / Por Cristian Lima – Tribuna 2









