
Alpine F1 Team llevó un paquete de mejoras aerodinámicas en el GP de Japón. Pierre Gasly sostuvo el séptimo puesto en clasificación y carrera, mientras Franco Colapinto terminó 16° condicionado por la estrategia.
El Gran Premio de Japón fue el primer escenario en el que Alpine utilizó un paquete de mejoras en el A526. La FIA registró cambios en la esquina trasera, el alerón trasero, endplates y ajustes en la zona delantera.
Las modificaciones apuntaron a mejorar el rendimiento aerodinámico general, con foco en estabilidad, carga y eficiencia en recta. El equipo llegó a Suzuka tras sumar puntos en China con la necesidad de reducir diferencias internas y afirmar el rendimiento del monoplaza en condiciones reales de carrera dentro del inicio de la temporada.
En la parte delantera, el cambio principal fue el rediseño de un deflector para gestionar el flujo de aire alrededor de las ruedas. Esta solución responde al concepto de “outwash”, que busca desviar el aire hacia el exterior del neumático delantero para reducir turbulencias.
El objetivo es evitar que el aire sucio afecte zonas posteriores del auto. Una mejor calidad del flujo permite mayor estabilidad aerodinámica, especialmente en curvas rápidas, y mejora la eficiencia del conjunto. Este tipo de ajustes impacta directamente en el balance del monoplaza y en la consistencia del rendimiento por vuelta.

En la zona trasera, Alpine trabajó sobre el alerón y su endplate para optimizar la salida del flujo y aumentar la carga local. Estos cambios buscaron mejorar el equilibrio entre velocidad en recta y agarre en curva. El rediseño de los endplates traseros influyó en la tracción y en la estabilidad en fase de aceleración.
La combinación de estos elementos permite ajustar el comportamiento del auto en diferentes sectores del circuito. Suzuka, por su configuración, exige precisión en estos aspectos, lo que convierte a este tipo de mejoras en un punto clave para evaluar el rendimiento general.
El performance de Franco Colapinto estuvo condicionado por el desarrollo de la carrera. Finalizó en la 16ª posición tras haber largado 15°. Su primera parte de carrera mostró un ritmo similar al de sus rivales directos, pero la estrategia lo perjudicó. Su detención en boxes ocurrió antes de la aparición de un Safety Car, lo que benefició a otros pilotos.

Luego quedó en tráfico, sin margen de recuperación. En la fecha anterior, en China, había corrido con cambios en la parte trasera del auto tras una falla en la caja de cambios, lo que alteró el comportamiento general del monoplaza.
Por su parte, Pierre Gasly mantuvo un rendimiento constante durante todo el fin de semana. Clasificó en la séptima posición y finalizó la carrera en el mismo lugar. No perdió posiciones en pista y sumó puntos para el equipo.
Su resultado reflejó estabilidad en ritmo y correcta gestión del auto en distintas fases de la carrera. La consistencia entre clasificación y resultado final permite utilizar su desempeño como referencia directa del potencial del A526 con las mejoras introducidas en este Gran Premio.
El balance del fin de semana indica que las modificaciones tuvieron impacto en el rendimiento general del auto. El monoplaza mostró mejoras en estabilidad y respuesta aerodinámica, con un resultado concreto en la posición final de Gasly.
Sin embargo, no se tradujo en ambos resultados. La diferencia entre los dos pilotos responde a factores de carrera y ejecución. Suzuka aportó datos para el desarrollo del monoplaza en bajo una temporada de evolución constante, donde la incorporación de piezas y su validación en pista determinan la progresión dentro de las posiciones de la parrilla.
Fotos: Alpine F1 Team / Por: Keila Yegros







