
Franco Colapinto consiguió su primer punto con la escudería francesa en el Gran Premio de China, en un escenario muy distinto al de 2025. El nuevo reglamento técnico y la posible llegada de Jason Somerville podrían cambiar el paradigma.
Franco Colapinto quedó décimo en la clasificación final del Gran Premio de China y sumó su primer punto junto a Alpine F1 Team. Luego de quedar a cinco milésimas de ingresar a la Q3, largó desde el cajón 12 y avanzó rápidamente hasta meterse en el top 6. Incluso, llegó a ubicarse segundo detrás de Kimi Antonelli durante algunas vueltas.
El rendimiento del monoplaza en el stint medio, con neumáticos duros durante más de 30 vueltas, y la inteligencia de Colapinto dejaron señales positivas, tanto en el ritmo de carrera como en la gestión de la energía, en el inicio de la temporada 2026, marcada por la nueva era de la aerodinámica activa.
Este resultado cobra mayor relevancia al compararlo con la temporada pasada. En 2025, la escudería francesa finalizó última en el Campeonato de Constructores y primera en el de “Destructores”, siendo el equipo con más gastos ocasionados por accidentes. En ese contexto, el debut de Franco se produjo recién en la sexta fecha, en Emilia Romagna, como reemplazo de Jack Doohan, y con un panorama limitado en términos de desarrollo, ya que el equipo había decidido enfocar la mayoría de sus recursos en la actual regulación.
El cambio de escenario también se explica por decisiones estructurales que apuntan al mediano plazo. En ese sentido, la posible llegada de Jason Somerville en mayo de 2026 a Alpine se presenta como un movimiento estratégico de alto impacto. El ingeniero inglés fue jefe de aerodinámica en la FIA desde 2022 y tuvo un rol central en el desarrollo del reglamento técnico actual, particularmente en la implementación de la aerodinámica activa. Además, trabajó previamente en la Fórmula One Management junto a Steve Nielsen, hoy director del equipo francés, lo que refuerza el vínculo interno.
Si bien deberá cumplir un período obligatorio de inactividad antes de incorporarse, durante el cual se restringe su acceso a información sobre el desarrollo de los equipos, su conocimiento profundo de la normativa y de sus límites representa una ventaja competitiva potencial en el desarrollo del monoplaza. En un contexto donde los equipos todavía están interpretando las nuevas reglas, su eventual llegada genera tensión dentro del paddock.
El desafío para el joven piloto será transformar este primer resultado en una tendencia, lo cual eleva el nivel de exigencia. Por lo tanto, la búsqueda inmediata pasa por reducir la diferencia con su compañero de equipo, Pierre Gasly, y capitalizar cada oportunidad concreta de sumar puntos, evitando problemas externos, como los estratégicos. Su crecimiento es directamente proporcional a la evolución del equipo y viceversa. Si Alpine logra ese salto competitivo, el argentino podría consolidarse en zona de puntos; de lo contrario, volverán a depender de carreras excepcionales o abandonos, como los de McLaren o el Red Bull de Max Verstappen.
La evolución de Franco también se explica desde los números de su etapa en Williams Racing. En su debut en la categoría, disputó tan solo nueve Grandes Premios y sumó cinco puntos, con un 8° puesto en Bakú y un 10° en Austin como mejores resultados. Ese rendimiento fue producto de un contexto de participación parcial y menor experiencia. En términos prácticos, Colapinto compitió con menos rodaje que el resto de la parrilla y sin haber atravesado una temporada completa. El salto a 2026 cambia esa lógica, ya que, por primera vez, afronta el campeonato desde el inicio, incluidos los test de pretemporada y el trabajo en simulador.
Fotos: Redes Alpine F1 Team / Por: Keila Yergos









