
El “Vasco” Oyhanart está más vigente que nunca. Este fin de semana estuvo en Rosario y Tribuna 2 habló con él.
Algunos nombres son sinónimo de TC. Jorge “el Vasco” Oyhanart es uno de ellos. El Vasco sigue tan activo como siempre. Hoy, a cargo de los motores de Matías Canapino, pero también dándose el gusto, de vez en cuanto, de volver al volante.
Tribuna 2 encontró al Vasco Oyhanart en los boxes de Rosario y hubo tiempo para compartir un lindo diálogo sobre el presente que atraviesa. Hace un par de semanas volvió a subirse a un auto de carrera. Esta vez, en la clase E del TC Bonaerense de la mano de su nuera, Eli Videle: “Me fue bien, la verdad es que me divertí mucho”, dice el Vasco sobre esta experiencia. Y reconoce con humildad: “Seguimos aprendiendo para seguir tratando de mejorar. Era el TC Bonaerense de mi nuera, me lo dio un ratito”, comenta divertido.
Siempre activo, hoy trabaja en el motor del Torino de Matías Canapino: “La verdad que con muchas ganas. Todos le ponemos lo mejor de cada uno y bueno, esperemos que algún día podamos cosechar algún fruto”, dice. Reconoce que, a esta altura de su vida, es un desafío nuevo, entonces analiza: “Yo tengo el taller en funcionamiento con mi hijo, mi nieto, con Marcialito Lordi. En fin, tengo que estar porque, aunque parezca mentira, el ojo del amo engorda al ganado”.
Y, por supuesto, el combustible que lo motiva es la pasión por los fierros que, según dice, no se termina. “Yo el otro día corrí sabiendo mis limitaciones”, se sincera y recuerda el lindo momento que vivieron: “La verdad que vino mucha gente amiga de la época dorada del TC y pudimos estar un rato juntos”, concluye el Vasco Oyhanart.
Fotos: Tribuna 2 / Por: Soledad Fattori – Tribuna 2







