
De Chacabuco al TC Mouras: la historia de “Teti” Mancuso, un piloto formado en familia, campeón en Fórmula 3 y resiliente tras tres años fuera de pista.
Nacido el 6 de diciembre de 1999 en Chacabuco, Esteban “Teti” Mancuso lleva el automovilismo en la sangre. Hijo de Gustavo Mancuso —conocido como “El Oveja”, ex corredor con pasado destacado en el Turismo de Carretera— y de Miriam Davio, docente, creció en un hogar de trabajo donde la pasión por los fierros convivió siempre con el esfuerzo cotidiano. Su mamá desarrolló su carrera como maestra jardinera y luego en el ámbito de la jefatura distrital, mientras que su papá se mantuvo siempre ligado al automovilismo, hoy como comisario deportivo, además de haber hecho del auto de carrera una vocación de vida. Ambos, como él mismo destaca, fueron y son sus pilares y ejemplos de vida fundamentales.

Su vínculo con las pistas no fue inmediato ni impuesto. De hecho, su padre no quería que corriera, consciente de los riesgos y del alto costo económico que implica este deporte. Sin embargo, la insistencia de Teti y su amor por el automovilismo pudieron más. Desde chico se metió en el taller familiar, donde el auto seguía activo incluso después del retiro de su padre, y comenzó a forjar su propio camino.
El esfuerzo compartido fue clave, durante sus inicios en el karting, trabajó junto a su papá en cada detalle, desde la mano de obra hasta la puesta a punto. Esa base no solo le dio herramientas técnicas, sino también una identidad: la del piloto que entiende el auto desde adentro y desde abajo.
Los resultados no tardaron en llegar. Mancuso fue construyendo su carrera paso a paso hasta consagrarse campeón de la Fórmula 3 Metropolitana en 2019 y repetir el título en la temporada 2020/2021, una de las categorías más importantes y competitivas. Este bicampeonato lo convirtió en el único piloto en alcanzar dos coronas en la categoría hasta el momento. Aquellos logros marcaron su trayectoria y también dejaron una huella emocional imborrable. La celebración en San Juan, en un marco imponente, con la emoción compartida junto a su equipo y toda su gente, sigue siendo uno de los recuerdos más intensos de su carrera deportiva. En ese camino, también reconoce el acompañamiento de personas clave como Jorge Casalins, presidente de la categoría, con quien dio sus primeros pasos en la Fórmula, y el apoyo fundamental de José Luis “Puchi” Talermann, quien le dio una gran mano para competir al más alto nivel.
Sin embargo, el camino no fue lineal. Durante los últimos tres años, Teti estuvo fuera de la competencia, un paréntesis difícil para alguien que corrió toda su vida. En ese tiempo, se reinventó trabajando en el análisis y adquisición de datos, asesorando a jóvenes pilotos en categorías de fórmula. Aunque encontró satisfacción en ese rol, estar lejos de la pista fue un desafío constante. Aún así, trabajó incansablemente para volver más fuerte que nunca.
Hoy, su historia suma un nuevo capítulo. De la mano del equipo SJ Racing y con un proyecto renovado, Mancuso regresó a la actividad en el TC Mouras para la temporada 2026. El inicio fue prometedor, más allá de los contratiempos propios de la competencia. En las primeras fechas del año, demostró solidez, ritmo y una rápida adaptación, incluso después del largo receso.
Detrás de este presente hay un equipo que empuja en silencio: Guillermo Borla al frente de la estructura, Luis Domínguez, los mecánicos del taller y el acompañamiento, tanto económico como humano, de quienes hacen posible el proyecto. Un entramado clave en el que el trabajo conjunto marca la diferencia.
Con la mirada hacia adelante, Teti no pierde de vista lo esencial: los sueños. Porque, como él mismo dice, son una parte clave de la motivación, tanto dentro como fuera de la pista. Y en su caso, siguen más vivos que nunca.
Fotos Tribuna 2 / Por Morena Perez








