Entrevista

Marco Jakos, el legado familiar que impulsa al Coiro Competición

Hijo de un constructor de autos de carrera y padre de cuatro hijos que hoy continúan ligados a la actividad, Marco Jakos construyó mucho más que un equipo: consolidó un legado familiar que atraviesa tres generaciones en el automovilismo.

Marco Martín Jakos lleva el automovilismo en la sangre. Nacido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ambos de origen esloveno, creció entre talleres, autos de carrera y una cultura del trabajo que marcaría para siempre su forma de entender la vida.

Hoy, al frente del Coiro Competición, uno de los equipos más importantes del automovilismo nacional, Jakos dirige una estructura deportiva de primer nivel y sostiene una filosofía que aprendió desde muy pequeño: el trabajo en equipo, el esfuerzo cotidiano y la importancia de construir una gran familia alrededor de una pasión común.

“En el automovilismo trabajamos muchas familias, pero eso, nuestro equipo es una gran familia que trabajamos para lograr resultados, objetivos como ganar carreras y pelear campeonatos, pero lo más importante es el trabajo, desarrollar y tratar de hacer un camino donde uno sepa bien el por qué de cada cosa. Cuando las cosas salen bien y cuando no salen tan bien también”, explica.

El Toyota Camry de Andy Jakos en el TC

Para Jakos, el éxito deportivo es consecuencia de algo mucho más profundo. Detrás de cada resultado hay un grupo humano conformado por mecánicos, ingenieros, colaboradores y familiares que dedican gran parte de su vida a la actividad.

“No es fácil, muchos integrantes del equipo pasan todos los fines de semana lejos de sus casas y de sus seres queridos. Por eso tratamos de que todos lo sientan como una gran familia”, sostiene.

Una vida entre autos de carrera

Su vínculo con el automovilismo comenzó prácticamente desde la cuna. Su padre, Juan Jakos, era tallerista y constructor de autos de carrera, por lo que Marco creció rodeado de herramientas, proyectos y desafíos mecánicos.

“Estamos ligados a la construcción de autos de carrera de toda la vida, desde que nací. Mi papá se dedicaba y construía autos de carrera, él en su momento también tuvo alguna participación y nosotros fuimos aprendiendo desde muy chicos”, recuerda con emoción.

A lo largo de los años tuvo la posibilidad de trabajar junto a figuras trascendentales del deporte motor argentino, como Heriberto Pronello y como Canapino en sus inicios, además de acompañar el crecimiento de importantes protagonistas de la actividad.

Las Foton de TC Pick Up del Coiro Competición bajo la atención de Jakos

Si bien el Coiro Competición ingresó formalmente como equipo en 2008, Jakos ya acumulaba una larga experiencia previa dentro del automovilismo. Todo ese camino recorrido, desde los años junto a su padre hasta la conformación de una estructura profesional capaz de competir al más alto nivel, fue forjando la identidad de un equipo que hoy es protagonista en las principales categorías del país. Ese recorrido le permitió desarrollar una mirada equilibrada frente a los éxitos y las frustraciones que inevitablemente forman parte de la competencia.

“De todos esos años uno va aprendiendo que tiene que trabajar para esos objetivos pero al tener varios autos, a veces no se puede estar ni muy triste cuando alguno no logra el objetivo y ni muy contento cuando lo logra. Es un gran equilibrio porque dentro del equipo hay varios pilotos y cada uno está pasando algo diferente. Pero sí la tranquilidad de que a todos les damos lo mejor que podemos”, afirma.

Una estructura que genera trabajo

La magnitud del equipo también puede medirse por la cantidad de personas que participan de manera directa e indirecta en cada proyecto. “Directamente trabajan alrededor de 50 personas. Después están los motoristas, proveedores y muchísima gente que ayuda y colabora de distintas maneras”, señala.

Los Tur Carr 2000 del Coiro Competición

La actividad tampoco se detiene. Entre el Turismo Carretera, TC Pick Up, Turismo Carretera 2000, prácticamente no existen fines de semana sin competencia para el Coiro Competición. “Tenemos actividad casi todos los fines de semana del año. Es algo que nos agrada y nos pone muy contentos”, expresa.

Del trabajo artesanal a la tecnología de punta

Al mirar hacia atrás, Jakos reconoce cuánto ha evolucionado el automovilismo desde aquellos tiempos en los que su padre construía autos de manera prácticamente artesanal.
Sin embargo, considera que los valores fundamentales siguen siendo los mismos.

“Me pone muy contento todo el aprendizaje y la cultura del trabajo que he recibido de mi papá, pero también creo que lo más importante como siempre son los cimientos y el aprendizaje. Después una vez que estás en la rueda te va llevando y vos tenés que acompañar”, destaca Jakos.

La Foton del Coiro Racing en los boxes

Actualmente, el equipo trabaja con herramientas de última generación como escáneres, corte láser e impresión 3D, recursos que permiten acelerar enormemente los procesos de desarrollo. En esa evolución tecnológica también ha sido fundamental el aporte de los ingenieros, los mecánicos y de sus propios hijos, quienes incorporan nuevos conocimientos y herramientas que permiten potenciar el trabajo diario y mantener al equipo en constante crecimiento.

“Lo que antes llevaba días, semanas o meses, hoy puede hacerse en cuestión de horas y ya estar colocado en el auto. Eso te permite desarrollar y crear cosas mucho más rápido y ser más eficiente”, resalta.

El mayor orgullo: la continuidad familiar

Si hay algo que emociona especialmente a Marco Jakos es ver cómo sus cuatro hijos encontraron su propio lugar dentro del mundo que él heredó de su padre. Junto a su esposa Sandra, construyó una familia en la que el esfuerzo, la educación y la libertad para elegir el propio camino fueron valores fundamentales.

Sin imposiciones ni presiones, cada uno de sus hijos fue descubriendo aquello que realmente lo apasionaba, pero todos mantuvieron de alguna manera un vínculo con el automovilismo. Hoy, cada uno persigue sus propios sueños desde distintos ámbitos profesionales, aportando sus conocimientos y su mirada personal, mientras continúan formando parte de una historia familiar que ya atraviesa tres generaciones ligadas a la actividad.

Alex Jakos comparte la pasión familiar

Alex, el mayor, estudió ingeniería, realizó un posgrado de competición en Alemania, fue piloto y actualmente trabaja como ingeniero del equipo. Paula eligió el camino del marketing y el arte. Lo que comenzó como una afición por la pintura terminó convirtiéndose en una carrera vinculada al automovilismo, realizando obras sobre autos de competición y de colección que hoy son exhibidas en Europa y Estados Unidos.

Victoria también sorprendió a la familia al estudiar ingeniería, estudió, se recibió y hoy está dentro del equipo como ingeniera.
Por su parte, Andy continúa su actividad deportiva como piloto profesional, estudió Administración de Empresas, con la intención de continuar formándose en ingeniería en el futuro.
“Hoy por hoy conforme con eso, que hayan podido finalizar sus estudios terciarios y lo más importante es que cada uno pueda trabajar en lo que le gusta. En todos quedó esa chispa del automovilismo y eso me pone muy muy contento”, cuenta.

Una pasión compartida

Al momento de hacer balances, Jakos reconoce que el mayor logro no está únicamente en los resultados deportivos ni en los campeonatos disputados. Está en haber construido una familia unida alrededor de una pasión común. “Con Sandra estamos muy contentos, disfrutamos y estamos para seguir colaborando, apoyándolos a ellos para que sigan creciendo en lo que les gusta. Nunca les impusimos nada a nuestros hijos, todo surgió naturalmente. Que hayan encontrado su camino y que sigamos compartiendo esta pasión en familia nos llena de orgullo”, cierra.

La familia Jakos a pleno en los boxes

Con décadas dedicadas al automovilismo, Marco Jakos representa la continuidad de un legado que comenzó en un pequeño taller familiar y que hoy se proyecta en una de las estructuras más importantes del país. Una historia que atraviesa generaciones, que emociona y que encuentra su mayor fortaleza en los valores que la sostienen desde sus inicios: la familia, el esfuerzo y la cultura del trabajo.

Fotos: Tribuna 2 / Por: Morena Pérez – Tribuna 2

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