
El piloto de Ducati, Marc Márquez, afronta una recuperación decisiva luego de su caída en Le Mans.
El motociclismo de velocidad es sin dudas la forma de deporte motor más riesgosa que existe desde el mismo momento de su creación.
A diferencia del automovilismo, el cuerpo de los pilotos está completamente expuesto a todo tipo de golpes, con las consecuentes lesiones y sus correspondientes períodos de recuperación. Y el séptuple campeón de MotoGP, Marc Márquez, no es la excepción. Al contrario, es el ejemplo más evidente en la actualidad de lo que significa el esfuerzo personal para ser nuevamente competitivo en el más alto nivel.

El piloto español transita su 14to. torneo en la máxima categoría del motociclismo, donde ganó 6 títulos en las primeras 7 temporadas con el equipo oficial Honda HRC entre 2013 y 2019, y nuevamente fue campeón el año pasado. Conducir una moto de MotoGP es exigencia física pura. Los pilotos tienen que estar preparados para domar con sus brazos y piernas una bestia de con un motor de 1000cc que eroga 260 HP, que pesa apenas 160 kg. y que es capaz de llegar a más de 360 km/h.
Los hombros de estos atletas deben estar preparados para soportar fuerzas totalmente extremas para cualquier ser humano normal, tanto en aceleración y frenado. Y ese fue el Talón de Aquiles de Márquez.
En la segunda mitad del calendario 2018 comenzó a ser evidente que su hombro izquierdo empezaba a darle problemas con subluxaciones. Al terminar el año pasó por el quirófano para enmendar ese problema pero no todo resultó como se esperaba. El equilibrio físico se rompió.


Las molestias en el hombro izquierdo generaron una mayor exigencia del otro hombro, hasta que una caída en la clasificación de Malasia, sobre el final del torneo 2019, lo obligó a operarse el hombro derecho a través de una compleja técnica denominada Latarjet, empleando parte de sus propios huesos para reparar la zona y evitar así más luxaciones.
La pandemia de 2020 benefició a Marquez en parte, ya que el inicio del campeonato se trasladó a julio y de haber comenzado en marzo como estaba previsto, no estaba aún recuperado por completo de la intervención quirúrgica. Pero el 19 de julio iba a significar un antes y después en su trayectoria deportiva. Cerca del final de la competencia apertura del calendario en Jerez de la Frontera, sufrió la peor caída de su vida al fracturarse su húmero del brazo derecho. La pandemia generó que la segunda fecha fuera en la semana siguiente en el mismo lugar, y con el brazo en esas condiciones quiso volver a correr, pero fue imposible.
Meses antes, Marquez había firmado un inusual y millonario contrato por cuatro temporadas con Honda, cuando los contratos normales en motociclismo son por dos, por lo que su relación con la casa japonesa se extendía desde 2021 hasta 2024. Pero Marc nunca volvió a ser el mismo ni tampoco su Honda RC213V. Varias operaciones más para intentar recuperar su brazo derecho y un equipo técnicamente perdido lo llevaron a buscar otro horizonte en Ducati, incorporándose al equipo satélite Gresini en 2024.

En su primera temporada con Ducati volvió a ganar tras 3 años sin victorias y 2025 saltó al equipo oficial italiano para ganar su séptimo título gracias a 11 victorias y 15 podios en las primeras 18 carreras, pero nuevamente una caída en Indonesia tras un toque desde atrás de Marco Bezzechi complicó su salud, obligándolo a no participar de las últimas 4 carreras con su hombro derecho lesionado nuevamente.
2026 no empezó de la mejor manera, ya que tras las cuatro primeras carreras incómodo físicamente, en la carrera sprint de Francia del sábado pasado Marquez volvió a caerse, fracturando su tobillo derecho. Tenía previsto operarse del hombro otra vez la semana próxima porque de aquella operación de fines de 2019 un tornillo le molestaba un nervio, pero la caída en Francia del sábado pasado precipitó la intervención y ahora está en pleno proceso de recuperación, aunque la expectativa de defender el título quedó muy lejana.
Aún no hay fecha oficial de regreso, pero tratándose de Marc Márquez y sus recuperaciones milagrosas, cualquier cosa puede pasar.
Fotos: redes Marc Marquez – Ducati Corse / Por: Matías Sanchez






