
Embragues Trento es una empresa que nació de un sueño, pero que hoy resume la importancia del esfuerzo y la constancia.
Cristian Raymondi, propietario de Embragues Trento, conversó con Tribuna 2 sobre el presente de la empresa, sus orígenes y el fuerte vínculo con el automovilismo de competición.
“Siempre fui y soy una persona de taller. En Embragues TRENTO trabajamos con varios empleados que cada uno tiene sus tareas cotidianas, y yo también estoy presente todos los días desde muy temprano en mi banco de trabajo“, comienza diciendo en la charla Raymondi.
Y luego, describe la rutina diaria: “Tipo 7:30 de la mañana ya me encontrás en mi lugar de trabajo; como dice mi familia, paso el día ‘hablando a través del torno'”, y continúa: “Trento está abierto de lunes a viernes, y los fines de semana mi lugar de trabajo es el autódromo.”
Sobre los orígenes de la empresa, Cristian explica: “Embragues Trento nació en 1979 en Pompeya y luego se trasladó a San Justo. Es una empresa creada por mi sueño y debe su nombre a una provincia del norte de Italia. Fueron líderes en los años 80 con la importación de piezas para vehículos importados; luego, con el tiempo, la empresa cerró y yo la reabrí en 2014, formando una sociedad con mi esposa.”
Además, hace una recorrida por el staff: “En este momento somos 13 personas trabajando en la empresa y nuestro fuerte es la fabricación de todo tipo de embragues: desde autos y camionetas hasta camiones y colectivos.”
Pero claro, el automovilismo deportivo también tiene su lugar en Embragues Trento: “La última gran incorporación es la comercialización de embragues de competición. Si bien hace dos años que lo hacemos de forma directa con pilotos y equipos, antes trabajábamos exclusivamente para colegas. Hoy gestionamos nosotros mismos toda la cadena”, explica Raymondi.
Por supuesto que no es lo mismo el tipo de uso de cada producto: “La diferencia entre un embrague de calle y uno de competición es abismal. Mientras que el de calle se diseña para durar 150.000 kilómetros, el de carrera se desarma después de cada competencia. Según el uso de cada piloto, se desarman, se reparan y en otros casos se revisan cada dos o tres carreras”, analiza Cristian.
“Mantengo un contacto continuo con mis colegas; Soy una persona muy emprendedora, me gusta conversar con ellos y tenemos una excelente relación.”
Sobre su cartera actual de clientes, Raymondi comenta: “Atendemos a pilotos y equipos de Turismo Carretera, TC Pista, Turismo Pista y TC Pick Up. Por eso, cada fin de semana estamos presentes en los autódromos brindando asistencia a nuestros clientes. Actualmente, estamos trabajando en nuevos desarrollos para el Turismo Carretera, categoría de la cual somos proveedores oficiales.”
Sin embargo, sabe que para estar en el primer nivel es necesario trabajar a conciencia: “La búsqueda de la excelencia es constante, nos capacitamos permanentemente fuera del país para que nuestro producto sea cada día mejor. Aprovechamos esos viajes para nutrirnos del automovilismo internacional, como el NASCAR, entre otras categorías.”, nos dice .
Raymondi recuerda cómo comenzó su vínculo con la competición: “Arrancó con Jonatan Castellano, pero a través de un pedido para otro vehículo. A partir de ahí empezamos a asistir a las carreras y a fabricar los embragues para su auto y hoy estamos a pleno cada fin de semana.”
Finalmente, Cristian reflexiona: “Esto me hace muy bien desde lo humano. Seguimos investigando, viajando y proyectando hasta el último día: es lo que sé hacer, lo que me apasiona y lo que me motiva.”
Fotos: Tribuna 2 / Por tribuna 2








