Formula 1

Alpine pagó caro su apuesta en Sepang

La escudería francesa Alpine tuvo un fin de semana complicado en el Gran Premio de Bahréin disputado en Malasia. Franco Colapinto largó 21° por una penalización, remontó hasta el 13° puesto y terminó condicionado por una decisión estratégica que también perjudicó a Pierre Gasly.

El Gran Premio de Bahréin tuvo a Sepang como escenario debido al conflicto en Medio Oriente y terminó convertido en una de las carreras más caóticas de la temporada. La lluvia apareció con fuerza antes de la largada y obligó a retrasar el inicio durante una hora y 41 minutos. Cuando los autos finalmente volvieron a pista, el asfalto todavía estaba mojado y las condiciones cambiaban minuto a minuto. A ese escenario se sumó un problema de software que dejó detenidos a varios monoplazas durante la vuelta de formación y obligó a la FIA a intervenir antes de que la competencia pudiera comenzar.

Para Alpine, el fin de semana ya había comenzado con una dificultad adicional. Franco Colapinto llegó a Sepang con una penalización de cinco puestos por el accidente que había protagonizado en Azerbaiyán junto a Pierre Gasly y Lando Norris. A esa sanción se agregaron diez lugares por el reemplazo de su motor de combustión interna, ya que el equipo había superado el límite de tres unidades permitidas durante la temporada. De esa manera, el argentino acumuló 15 posiciones de penalización y debió largar desde el 21° lugar.

La decisión de Alpine de realizar el cambio de motor no fue improvisada. Steve Nielsen, director deportivo de la escudería, explicó que el reemplazo debía hacerse como máximo antes de Singapur y que Sepang ofrecía mejores posibilidades para recuperar posiciones debido a sus largas rectas y oportunidades de sobrepaso. El equipo prefirió asumir la sanción en un circuito donde Colapinto podía remontar antes que trasladarla a una pista en la que adelantar resulta más complejo. Durante los entrenamientos, además, el argentino se enfocó principalmente en simulaciones de carrera, por lo que sus tiempos quedaron lejos de los de Gasly.

La mala decisión de Alpine le impidió sumar puntos a Colapinto

La lluvia terminó modificando todos los planes. El fuerte aguacero que cayó antes de la carrera dejó una pista húmeda y generó incertidumbre. Alpine consideró que el asfalto se secaría rápidamente y decidió mantener a sus dos autos con neumáticos lisos para piso seco. Otros equipos optaron por los intermedios y encontraron mayor adherencia durante las primeras vueltas. Gasly incluso perdió el control de su auto durante la vuelta previa, mientras que Colapinto sufrió una falta de agarre evidente en la largada y quedó todavía más comprometido en su intento de avanzar desde el fondo.

La apuesta de Alpine no funcionó como esperaba. La pista tardó mucho más en secarse y los neumáticos blandos generaron poco agarre durante el tramo inicial. Colapinto quedó atrapado en un ritmo lento y perdió una oportunidad importante para recuperar posiciones. Sin embargo, una vez que el asfalto comenzó a mejorar, el argentino pudo mostrar otro rendimiento y avanzar hasta el 13° puesto. Terminó ocho lugares por delante de su posición de largada y también superó a Gasly, que cayó del noveno al 16° lugar. La remontada permitió rescatar un resultado individual positivo, aunque no alcanzó para que Alpine llegara a los puntos.

Después de la carrera, Colapinto no ocultó su malestar con la estrategia. El argentino sostuvo que la elección de los neumáticos había sido equivocada y explicó que la falta de adherencia les hizo perder demasiado tiempo al comienzo. Más tarde, Alpine reconoció que el piloto pudo recuperarse gracias a una estrategia diferente en el tramo final, con una parada durante el período de Virtual Safety Car y neumáticos medios nuevos hasta la bandera a cuadros. Gasly, en cambio, respaldó la decisión inicial del equipo, aunque reconoció que el resultado había sido doloroso.

La lluvia complicó la electrónica de los autos

La autocrítica también llegó desde la estructura de Alpine. Flavio Briatore reconoció el error estratégico del equipo después de un domingo en el que ninguno de sus dos autos pudo convertir el rendimiento mostrado durante el fin de semana en puntos. La situación adquiere mayor importancia porque Alpine también perdió terreno en la pelea por el quinto puesto del Campeonato de Constructores frente a Racing Bulls. El equipo francés tendrá ahora que revisar una decisión que perjudicó a sus dos pilotos y que dejó especialmente expuesto a Colapinto, quien había llegado a Sepang obligado a remontar desde el fondo.

Pero los problemas de organización no terminaron en Alpine. El Gran Premio quedó marcado por una falla de software que provocó una situación inédita durante la vuelta de formación. Los autos comenzaron a circular a muy baja velocidad detrás del Safety Car por las condiciones de la pista y, a medida que se producía un efecto acordeón entre ellos, varios perdieron la capacidad de recuperar potencia. Max Verstappen fue uno de los primeros en advertir que su auto no aceleraba y Lewis Hamilton llegó a quedar detenido en la recta principal. Otros monoplazas también sufrieron inconvenientes y la dirección de carrera debió suspender el procedimiento con bandera roja.

La FIA determinó después que el fallo estaba relacionado con el sistema de gestión de energía de los nuevos monoplazas y con una combinación de factores que no había sido detectada durante las pruebas. Nikolas Tombazis, responsable de monoplazas del organismo, explicó que el software no había sido probado en una situación de lluvia con los autos circulando a velocidades tan bajas. La solución requirió modificar el sistema y distribuir una actualización a todos los equipos. El trabajo técnico para preparar el parche tomó unos 20 minutos, pero el procedimiento de largada estuvo interrumpido durante mucho más tiempo y la carrera comenzó una hora y 41 minutos después del horario previsto.

La FIA debió actualizar el software de las unidades de potencia para poder largar

Sepang dejó así dos problemas diferentes para revisar. Alpine deberá analizar una decisión estratégica que condicionó a Colapinto y Gasly, mientras que la FIA tendrá que revisar el funcionamiento de los sistemas que controlan los nuevos monoplazas en condiciones de pista mojada. En medio de ese caos, Colapinto consiguió transformar un fin de semana que comenzó con 15 puestos de penalización en una remontada de ocho lugares. El 13° puesto no le permitió sumar, pero sí dejó una señal sobre lo que pudo haber conseguido Alpine si las decisiones tomadas fuera de la pista hubieran acompañado el rendimiento mostrado dentro de ella.

Fotos: motorsport.com / Por: Keila Yegros

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