
Fabián Natale, con un Chevrolet 400, lidera el campeonato de la clase mayor del Gran Turismo Metropolitano, pero lo toma con calma. “Ganar es una circunstancia, pero siempre estamos adelante”, dijo el piloto de Morón.
Con sus 58 años y una experiencia que hace escuela, Fabián Natale transita una etapa diferente en el automovilismo. Lo vive de otro modo, con la misma pasión, pero quizás los años lo han llevado a pararse en otro lugar. Por eso el hecho de ser el líder del campeonato de la clase mayor del Gran Turismo Metropolitano (GTM) no le cambia la ecuación.
“No nos vamos a volver locos por el 1. Es que hoy lo tomamos de otro modo, lo del campeonato son circunstancias, pero no me modifica nada, ya que cada fin de semana es la chance de pasar un buen momento con la familia y amigos”, reflexionó el piloto de Morón. “A los 58 años sigo disfrutando en medio de los pibes, pero le damos la batalla”, confesó.


Luego de tres fechas disputadas es el puntero del campeonato de la clase tradicional con 92 puntos, aunque sin victorias aún, mientras que detrás aparecen algo separados Roberto Sacara, 67 y el binomio Adrover-Sacks, 65.
Pese a que todavía no logró ganar, sabe que su Chevrolet 400 está en el radar de la victoria. “Ganar son circunstancias, estamos siempre ahí, adelante entre los primeros. Quizás nos falta algo de continuidad, pero estamos en eso, siempre trabajando para mejorar y superarnos”, manifestó en diálogo con Tribuna2.
De todos modos, con la mira puesta en el futuro, Natale entendió que “el 1 es posible, pero hay que cuidar lo que tenemos y para ello nos hacemos el lugar para contar con un auto en buenas condiciones, ya que creemos que se definirá en las últimas carreras, pero siempre apuntaremos a lo más alto”.
La realidad que entregó la pista lo colocó siempre en la conversación por los puntos voluminosos. Ha estado cerca, pero todavía debe esperar para trepar al escalón más alto del podio. “El auto está bien, siempre estamos arriba tratando de mejorarlo”, señaló. Y sobre el punto álgido del Chevrolet 400 que necesita ocuparse, Natale reveló: “Con Víctor Santillán, que se encarga del chasis, seguimos trabajando en mejorar a la hora de acelerar, ya que el auto patina. Y de a poco ese problema se va achicando”.

A pesar de ese detalle, el Chivo 400 azul y blanco Nº42 se ha convertido en el gran enemigo de la Chevy que comparte el binomio de Matías Adrover y Ezequiel Sacks. “Este año se ha dado algo medio raro en este primer tramo, ya que nos cortamos con Ezequiel y Matías, pero todavía falta mucho y hay pilotos y autos en condiciones de pelear arriba”, entendió y enumeró: “Hay lucha de marcas, ya que hay muchos autos en un segundo. Jorgito Panella anda fuerte con el Ford, en el asfalto tuvo un auto contundente y además es un pilotazo, Pancho Krasiochia, está siempre adelante, otro tanto Diego Calvo”.
El último fin de semana de julio todo el GTM convergerá a la ciudad de Roque Pérez, que fue sede del arranque del campeonato. Se tratará de la cuarta fecha, que abrirá la puerta a la segunda parte de la temporada. “Será fundamental no parar, ya que se irá achicando el margen a medida que pasen las carreras. Por ello, hoy es todo trabajo para buscar que el auto no se pare”, explicó.
El presente de Fabián Natale es un Chevrolet 400 en el GTM, pero hay un camino hecho con antelación. “Empecé a los 18 años y hasta más o menos los 29 o 30 años corrí en la Clase C del TC Bonaerense, en donde tengo mi corazoncito”, recordó. Además, rememoró que “armamos autos de varias clases y logramos algunos campeonatos”. Y la siguiente etapa tuvo que ver con los autos con techo y allí asomó el GTM, en donde continúa el idilio con el Chevrolet y en donde le da rienda suelta a la pasión de acelerar y escuchar la melodía de un motor que sale de su taller de Morón.
Fotos: Fabián Natale / Por: Osvaldo Álvarez – Tribuna 2






