
En un mano a mano exclusivo, el piloto de Arrecifes analizó su presente deportivo, la dureza del TC actual, la necesidad de profesionalizar las estructuras y su postura a favor de un sistema que permita mayor dinamismo en la categoría para garantizar el nivel de los pilotos.
Ya pasaron varios meses de ese momento feo que viviste cuando arrancaste esta temporada con el tema del auto. ¿Cómo te encontrás hoy con ese tema? ¿Estás más tranquilo? ¿Pudiste acomodarte? Hablo de lo económico, que es lo que más repercute.
Sí, sí, sí. Psicológicamente estoy más calmo. Fue importante haberme reincorporado gracias a la facilidad que se dio por el esfuerzo de la entidad, la ACTC, los proveedores y los sponsors. Me vengo recuperando a medida que pude armar el auto rápidamente gracias al equipo. En función de eso, pude trabajar y cumplir con los proveedores que me dieron facilidades. Es una regla paralela: vengo corriendo y cumpliendo más rápido de lo pensado, y eso me deja tranquilo por la confianza que me han dado. Hoy todos saben lo que cuesta poner un auto en pista, pero fue importante tomar oxígeno y recuperar la energía. En lo económico me vengo recuperando; el año está duro, pero venimos sorteando obstáculos con muchísimo esfuerzo.
Si bien nunca lograste saber cómo iba a estar el otro auto en pista porque no llegaste a probarlo, te encontraste con uno 0 km. ¿Cómo encontrás este auto nuevo? ¿Es mejor de lo que esperabas?
Sí, si bien el otro auto iba a ser el tercer año, este es prácticamente nuevo. Fuimos de los primeros en apostar a la nueva generación y realmente lo siento un poquito mejor. El TC hoy está muy fino, muy parejo. Por ahí no hay un resultado todavía que lo avale, pero como equipo nos estamos ordenando de este golpe. El TC de hoy no permite ningún tipo de margen, tenés que tener todo 10 puntos. En cierto sentido venimos pagando consecuencias, pero estamos acomodándonos y el auto es un poquito mejor. Venimos trabajando con el compromiso que hoy el TC te genera por la paridad que hay. Pudimos hacer la primera prueba previo a Cabalén y sacamos muchos datos, sobre todo en la parte aerodinámica.

Si bien lo que ocurrió no fue un error tuyo directamente, ¿te dejó algún aprendizaje?
Siempre soy muy autocrítico. En todos los equipos en los que he estado, me meto más de lo normal en muchas aristas que por ahí el piloto no tiene que hacer. Acá se escapó algo que, si bien fue un error humano, en segundos pasó un macanón. Por suerte no hubo daños humanos ni víctimas fatales. Fueron daños materiales y una pérdida económica grande. Siempre digo que en Argentina el último momento siempre es el que está latente; todos vamos a acomodarnos o a anticiparnos a una posible situación en función del error. Si me decís algún aprendizaje, es anticiparme a que muchas cosas no son plata, son planificación y orden. El auto tiene que llegar sano y salvo.
¿Qué hiciste con la estructura del otro auto?
Lo que es el auto, todo lo que lleva al armado, no quedó nada. Hoy está solamente en el taller de Savino la estructura y el enchapado. Hablé con la comisión y con Hugo Mazzacane; ellos tienen la libertad de usarlo si hay necesidad. No quedó nada del instrumental. Llegado el momento habrá que hacer una prueba de torsión, pero no desestimo armar un proyecto de TC Pista que tenía en mente previamente. Los dirigentes me dieron a entender que el auto queda donde está y empezaré de a poco a ver si se puede armar ese proyecto.

¿Imagino que no para este año, pero ya está en carpeta?
Está en carpeta. Vengo cumpliendo con los compromisos del auto nuevo, vengo mejor de lo pensado. Una vez terminada esta etapa, es una posibilidad empezar a inyectarle presupuesto a ese otro auto. No va a ser fácil, pero del lado económico ayudaría y, en lo deportivo, tener otro auto en la estructura te acorta mucho el fin de semana.
En Rafaela no pudiste finalizar la carrera, que fue lo que pasó?
Tenía temperatura de motor y venía rompiendo la dirección, así que no valía la pena arriesgar más en este circuito que se va rápido.
¿El cambio de motor después de la serie, fue por rendimiento o porque se rompió?
No, no, no, por qué se rompió.

¿Si bien no giraste mucho en la final, pudiste hacer un balance de cómo estaba el motor?
Sí, lo raro es que otra vez tuve temperatura arriba y raro porque a los dos motores le pasó lo mismos, así que no lo sé.
La noticia de que la ACTC y la CDA se volvieron a reunir… ¿qué tanto influye al piloto?
Como piloto y apasionado, lo que más quiero es que haya paz. Estamos en un país que hoy está alborotado y al automovilismo no le pasa de lejos. Lo que más quiero es unión y que se solucionen las cosas. A los pilotos a veces se nos pone en una ubicación que no corresponde; somos presos del sistema. Veo al TC en un gran momento y me encanta que haya una reunión, que se esclarezcan las rispideces con el fin de sumar y que el automovilismo ocupe el lugar que necesita.
Después de mucho tiempo te sumás al TN, categoría que muchos pilotos del TC también están corriendo.
Estuve cerquita a principio de año de arrancar un proyecto en el TN y quedó en la nada. Se presentó una linda posibilidad con gente que conozco y que me es accesible en términos presupuestarios. Voy a estar presente a partir de San Juan con el equipo Monti Motorsport. La idea es arrancar de menor a mayor y perfilar el segundo semestre para arrancar el campeonato firme en 2027. Me viene bien estar en timing con un auto de carrera en una categoría como el TN que evoluciona año a año.
¿Hablan con tu tío Norberto Fontana de la actualidad del automovilismo? ¿Se habla mucho de retirar a los pilotos que no tienen el rendimiento de los jóvenes?
Sí, hablo continuamente con él. Si me preguntás por el TC, no vería mal que se pueda aplicar un sistema de ascenso y descenso. En el caso de mi tío, todos tildan que un piloto que pasa la barrera de los 50 ya no funciona, pero no dudo de su capacidad; lo que lo limita es el presupuesto. Si a Fontana le das un auto que está en punta, no desentonaría. Respecto a los autos, no vería mal un ascenso y descenso porque hoy hay muchos pilotos que eligen carreras y ocupan un cupo que le quitan a otros que sí tienen condiciones para estar. Le daría vitalidad al TC Pista.

¿Seguís las categorías formativas? El Mouras vive una situación parecida con pocos inscritos.
Sí, las sigo. Es una gran escuela. Hoy lo veo con una merma; se hace difícil. Tengo entendido que el Mouras dispara el presupuesto porque está liberado el tema de los neumáticos. Al margen de eso, hay muchas categorías; no hay economía ni pilotos para tantas. Una gran categoría como el Mouras está afectada. Imagino que la categoría está trabajando en eso.
¿Sos partícipe del cambio de motor a futuro o preferís la motorización actual?
Si el dato es lo económico, me gustaría que no se dé ningún cambio. Soy propietario de mis motores y haberme capitalizado es muchísimo. Volver a lo mismo tiene su esfuerzo económico. Además de los motores, varía todo el paquete de transmisión. Va a haber un filtro importante en lo deportivo. Hoy estamos justos con el parque y el espectáculo. No sé si más potencia es sinónimo de espectáculo. Hay que mirar todo, sobre todo la economía argentina.
Fotos: Tribuna 2 / Por Cristian Lima – Tribuna 2






