
En los últimos días Ramallo tiene un nuevo homenaje a Juan María Traverso: un mural que deja plasmado algo de la gran historia del querido Flaco. Tribuna 2 habló con Gabriel Griffa, el artista que llevó adelante la iniciativa.
Para los fierreros Ramallo es sinónimo de un nombre: Traverso. El inolvidable Flaco, que con su incomparable estilo marcó toda una época en todas las categorías que corrió, siempre llevó con orgullo el nombre de su ciudad natal, ubicada en la provincia de Buenos Aires.
Y fue allí donde el artista Gabriel Griffa, con su iniciativa “Pintando Ando” decidió homenajearlo, dejando plasmada algo de su esencia en un mural ubicado en dicha localidad. Para conocer no sólo la iniciativa, sino también al artista, Tribuna 2 conversó con él sobre sus orígenes y qué lo llevó a realizar la obra.
Consultado sobre el surgimiento de esta idea, Griffa comentó: “Este homenaje al Flaco Traverso es parte de un proyecto que se llama Pintando Ando”, comenzó diciendo. Y luego explicó: “Tengo dos sponsors que me vienen acompañando hace rato. Vamos homenajeando a personalidades o personas destacadas en nuestro país en diferentes rubros.”
“Por ejemplo, a Di María en Rosario, a Julián Álvarez en Calchín, a la Sole Pastoruti y también a otros. Siempre los pintamos en el lugar de donde saliieron, donde nació cada personalidad. Y con el Flaco Traverso queríamos justamente hacer este homenaje en Villa Ramallo porque es su lugar, es su casa,” comenta.

Siendo, quizás, uno de los nombres más importantes y recordados que dio el automovilismo contemporáneo, producto de una época donde los medios de comunicación ayudaron a que las carreras cobren otra dimensión, Traverso también se volvió parte de ese altar de ídolo argentinos que pocos ocupan.
Es así como lo entendió Gabriel Griffa, que no dudó en graficar lo que para él representa el Flaco Traverso: “Es un grande, fue un grande, y lo va a seguir siendo por siempre”, declara con contundencia. Y fue por ello que se le ocurrió la iniciativa: “Como Villa Ramallo tampoco tenía este homenaje, este mural, decidimos empezar a hablar con gente del lugar. Ahí fue cuando me contacté con Paula Traverso, le mostramos el proyecto, le contamos la idea, y después, en conjunto con la municipalidad y la Asociación Argentina de Volantes, llevar adelante este homenaje.”
Entonces, empezó a recorrer el camino para llegar a concretar su obra. “Yo tengo un amigo en Villa Ramallo”, dice Griffa, “lo primero que hicimos fue hablar con él diciéndole que queríamos hacer este mural. Él se comunicó con otro periodista del lugar que, a su vez, me contactó con Paula”, comenta al respecto.

Pero entonces, se encontraron con otro tema a solucionar: el lugar donde pintar el mural. “Como Villa Ramallo no tenía una pared disponible ni del tamaño necesario ni en un lugar en el que se pueda ver bien por la gente, se decidió levantar esta que tiene unos seis metros de ancho por cuatro de alto”, recuerda. “Por eso nosotros empezamos a conversar con Paula el año pasado, pero como tuvieron que levantar la pared y todo eso, se fue demorando y recién en estos días pudimos tener el mural listo”, sentencia.
El artista y sus sensaciones
Cuando un artista trabaja en su obra también deja algo de sí mismo en ella, le pone el corazón y también las emociones que le despiertan eso a lo que se está dedicando. El caso de Griffa no fue diferente: “Fue un placer, un honor y un orgullo poder pintarlo al Flaco”, le cuenta a Tribuna 2, y agrega: “Sobre todo hacerlo en su lugar, conociendo un poco a su gente, a sus amigos, los lugares donde él frecuentaba.”
Pero también habla de lo que le genera a él la figura de Traverso: “Sé lo que fue y lo que sigue siendo el Flaco para la gente, para todo el país. Llegó a lo más alto el automovilismo, demostrando que con pasión, dedicación y esfuerzo se puede llegar lejos”, y añade: “Nunca perdió esa humildad de volver a sus raíces, a su casa. Y eso es para mí también una gran inspiración. Para mí fue un honor poder hacerlo. Obviamente siempre trato de hacerlo con el mayor profesionalismo y dedicación.”
Una historia hecha murales
La historia de Gabriel Griffa comienza de chico, cuando empezó a bosquejar sus primeros dibujos: “Siempre me interesó trabajar con la figura humana”, recuerda, y continúa: “Después, cuando fui creciendo empecé con el tema de los murales”.

Mirando en retrospectiva, comenta que las primeras figuras fueron personajes que lo inspiraron tanto por sus dichos como por sus acciones: “Uno de los primeros murales que pinté fue sobre Nelson Mandela y luego a la Madre Teresa”, asegura.
Sin embargo, también las figuras deportivas son representativas para su trabajo: “Como soy bastante futbolero, también empecé a pintar a Messi”, repasa. Y también habla de otro de los rasgos personales que configuran su trabajo: “Me gusta mucho el tema de viajar, de conocer pueblos, ciudades chicas, diferentes rincones del país, es como que todo se fue uniendo para llegar a esto, a este proyecto que se llama Pintando Ando”, dice.

Sus orígenes también son un condimento irremplazable: “Yo soy de una ciudad chica, de 40.000 habitantes, soy de Casilda”, confiesa, y continúa: “Eso hace que mire muchas personalidades que salen de ciudades como la mía. “De hecho, a Scaloni (Leonel, el director técnico de la Selección Argentina de Fútbol) lo pinté también en Pujato, que está a 15 kilómetros de mi ciudad, y que, de hecho, jugaba en la liga casildense.”
Y concluye: “Hay muchas personalidades de nuestro país que son de ciudades chicas o de pueblos y que triunfan. Siempre me gustó ver esa historia de superación. Para mí son una inspiración constante.”
Fotos: Juan Pablo Fiorini – Gaby Griffa / Por: Soledad Fattori






