
El joven piloto de San Antonio de Areco, Thiago Falivene, repasó su historia, el sacrificio familiar y su crecimiento rumbo al automovilismo profesional.
Thiago Falivene tiene apenas 17 años, pero detrás de su corta edad ya carga una historia de sacrificio, constancia y sueños grandes dentro del automovilismo. Nacido el 25 de agosto de 2008 en San Antonio de Areco, el joven piloto atraviesa el último año de la secundaria mientras continúa construyendo una carrera deportiva que lo llevó desde el karting internacional hasta los autos con techo.
Hijo de Darío Falivene y Susana Yanni, y hermano de Genaro, Thiago reconoce constantemente el enorme esfuerzo que realiza su familia para acompañarlo en cada paso de su carrera. “Mi viejo y mi vieja laburan prácticamente para que yo esté arriba de un auto de carreras. Eso se los voy a agradecer toda mi vida”, expresó con emoción.
Actualmente Thiago Falivene cursa sexto año en el colegio Santa María de la Asunción de Areco, donde combina el estudio con una exigente rutina de entrenamiento. Sus días comienzan temprano, levantándose a las siete de la mañana para asistir a clases, y continúan entre gimnasio, preparación física e inglés particular.

Antes de dedicarse completamente al automovilismo, probó otros deportes. Primero fue el fútbol, jugando de delantero en Huracán de Areco, aunque admite entre risas que “no le fue muy bien”. También tuvo un paso por el ajedrez, donde incluso alcanzó un cuarto puesto en algunos torneos, hasta descubrir finalmente su verdadera pasión: el automovilismo.
Su primera experiencia arriba de un karting llegó entre los 6 y 7 años en la categoría Pako. Desde entonces, Thaigo Falivene comenzó un camino ascendente lleno de títulos y experiencias internacionales. En 2019 consiguió su primer gran logro al coronarse campeón sudamericano Rotax en Chile. Ese mismo año ganó el campeonato argentino y obtuvo un cupo para competir en Italia, donde sorprendió logrando la pole position y finalizando séptimo en la final.
Luego llegaron más campeonatos y podios: campeón en Car Plus y Rotax en 2020, campeón IAME y subcampeón Rotax en 2021, hasta volver a destacarse en 2023 con dos títulos Rotax y una nueva clasificación a un Mundial, esta vez en Bahréin.
El salto internacional le permitió medirse con pilotos de gran nivel, muchos de ellos actualmente compitiendo en Europa. “Allá hay un nivel terrible, aprendés muchísimo. La forma de correr es distinta, los circuitos también y el karting se comporta diferente. Tenés que ser mucho más prolijo y el manejo es mucho más agresivo”, explicó Thiago Falivene.
En 2024 llegó el esperado salto a los autos de fórmula. En su temporada debut finalizó séptimo y fue el mejor debutante del campeonato. Pero el gran golpe llegó en 2025, cuando consiguió
quedarse con el título y sellar su ascenso al TC Pista Mouras.

“Fue una alegría enorme. Lo buscamos muchísimo y trabajamos mucho para lograrlo”, aseguró Thiago Falivene, quien actualmente atraviesa sus primeras experiencias arriba de un auto con techo y mayor potencia. Incluso el año pasado tuvo una destacada prueba en Europa con un Fórmula 4 FX, una experiencia que definió como hermosa y mejor de lo esperado.
Además del crecimiento deportivo, el joven piloto destaca la importancia del trabajo grupal dentro de la estructura del RUS Med Team, junto a ingenieros y mecánicos con quienes logró adaptarse rápidamente en esta nueva etapa dentro de los autos con techo. También tuvo palabras especiales para Mauro Medina, General Manager del equipo y una pieza clave en su llegada al TC Mouras: “Me ayudó muchísimo para poder estar acá y estoy eternamente agradecido”, expresó Thiago Falivene sobre una de las personas fundamentales en su crecimiento deportivo.
Fuera de las pistas, Thiago mantiene una vida sencilla, rodeado de amigos y afectos que siguen de cerca cada resultado. Cuenta que cuando salió campeón lo recibieron con festejos en Areco, mientras que en el colegio profesores y amigos están siempre atentos a su desempeño.

Entre saludos y agradecimientos, también destacó el acompañamiento permanente de sus abuelos Carlitos, Lalo, Betty y Estela, a quienes considera fundamentales tanto desde lo afectivo como desde el apoyo económico para continuar compitiendo.
Fanático de la milanesa con puré y simpatizante de Boca por herencia familiar, Thiago Falivene no esconde sus grandes objetivos. Sueña con llegar al Turismo Carretera y convertirse en piloto profesional, aunque también mantiene intacta la ilusión de tener una oportunidad internacional y competir contra los mejores pilotos del mundo.
Mientras continúa sumando experiencia en el automovilismo nacional, Falivene trabaja intensamente para reunir el presupuesto necesario que le permita estar presente en la próxima fecha de la temporada, teniendo en cuenta que durante junio habrá dos competencias programadas que demandan un importante esfuerzo económico y logístico para todo el equipo familiar.
Foto: Tribuna 2 / Morena Pérez – Tribuna 2






