
El piloto platense protagonizó un despiste y vuelco durante el primer entrenamiento, aunque la noticia curiosa es que, instantes antes del impacto, había logrado registrar el tiempo más veloz de la tanda.
En el automovilismo estas situaciones ocurren a menudo, muchas veces, equipos y pilotos inician una competencia de una manera y terminan el fin de semana de una forma completamente distinta. Se puede comenzar con complicaciones graves: una rotura de motor, un golpe en entrenamientos o imprevistos que obligan al equipo a trabajar mucho más de lo previsto.
En este caso, aunque el fin de semana aún no termina, lo llamativo fue lo sucedido con Nicolás Moscardini. En el primer entrenamiento salió a pista y todo funcionó a la perfección, marcando el mejor tiempo. Sin embargo, a pocos minutos del final, el piloto del Martínez Competición se despistó, derrapó hasta la protección de neumáticos y terminó volcando.

A partir de ese momento, todo lo planificado quedó atrás. Él equipo tuvo que reiniciar su labor, pero esta vez con el reloj como principal rival. Los mecánicos del “Gurí” Martínez trabajaron incansablemente en la reparación del auto hasta la hora de la clasificación, resignando la participación en el segundo entrenamiento.


Luego de reparar los cuantiosos daños, Moscardini pudo salir a clasificar. Si bien no logró cerrar una vuelta ideal en su grupo, el balance es sumamente positivo: el equipo y el piloto lograron que el auto gire, clasifique y regrese al box para ajustar los detalles finales de cara a las series y la final de mañana.
Párrafo aparte y aplausos para los mecánicos, el equipo y sus propietarios, ya que tanto el “Gurí” Omar Martínez como Paula Martínez colaboraron codo a codo en la causa para devolver el auto a la pista.
Fotos Tribuna 2 / Por Tribuna 2








