
Con la llegada del Salvita Racing, el TN APAT demostró una vez más que el factor humano, el trabajo a destajo y la capacidad técnica de una estructura de primer nivel pueden acelerar cualquier proceso de adaptación.
A fines del año pasado, el Canning Motorsport, bajo la dirección de Gustavo Lema y Walter Pérez, se fijó una meta ambiciosa: desembarcar de lleno en el TN APAT. El proyecto comenzó con la adquisición de dos Chevrolet Cruze al equipo de la familia Mallo. Antes del cierre del calendario 2025 se oficializó la llegada de la nueva escuadra bajo enombre de Salvita Racing, su sponsor principal, con una dupla de pilotos de jerarquía y lleno de talento como son Agustín Canapino y el salteño Jeremías Olmedo.

El verano de 2026 fue de descanso para la estructura. El ensamble, la revisión técnica y la puesta a punto de los Cruze demandaron un esfuerzo descomunal que obligó a trabajar al límite del cronómetro. De hecho, el equipo llegó a la cita apertura del campeonato con lo justo una brevísima prueba en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata casi un día antes de viajar, teniendo que terminar de pulir los detalles finales en los boxes del propio circuito entrerriano.
Las primeras tandas en Paraná sirvieron como un test en tiempo real. Mientras Canapino buscaba interpretar las variables dinámicas del Cruze, Olmedo encaraba un desafío extra el complejo proceso de adaptación a la técnica conductiva que demanda la tracción delantera, un mundo completamente nuevo para el salteño. Sin embargo, y a pesar de haberse clasificado segundo, Canapino no pudo terminar la final.

Para marzo, cuando el TN APAT visitó el Oscar Cabalén, el equipo daba señales de completar su adaptación. Agustín Canapino no sólo lograba ganar su serie, sino que llegaba su primer triunfo, dando muestras de que el trabajo estaba dando sus frutos. Y En Rosario quedaría confirmada la tendencia. Los kilos en el Cruze no fueron impedimento para que el de Arrecifes volviera a ganar la serie y la fnal.
La cuarta fecha, en el Villicum sanjuanino, fue distinta, aunque con buenos resultados. Agustín quedó cuarto en la clasificación, pero ganó su serie, aunque en la final prefirió ser conservador para sumar puntos en un circuito por demás exigente. Y así llegaron al fin de semana de La Plata. Jeremías Olmedo dominó los entrenamientos y clasificó sexto, para llevarse su primera victoria en la categoría.

Es por ello que, analizar el presente del Salvita Racing obliga a mirar que sobre cinco compromisos disputados en lo que va de la temporada 2026, la estructura con base en Canning ha cosechado 3 victorias en finales y 5 en series clasificatorias.
Fiel al estilo de sus directores, el Salvita Racing y el Canning Motorsport no se conforma con el éxito inmediato y ya ejecuta su plan de expansión. En la pasada cita de La Plata, la estructura dio el salto al incorporar a uno de sus pilotos de TC, Juan Cruz Benvenutti para conducir un Volkswagen Vento (ex Carlitos Okulovich). Las intenciones del equipo no terminan ahí.

El sueño a corto plazo es poner en pista una cuarta unidad en la clase mayor ¿Será para Santiago Mangoni su otro piloto de TC? El tiempo lo dirá. Por su parte, el proyecto integra también la Clase 2. Allí, la escuadra apuesta a las primeras experiencias de Bautista Roqueta sobre el Toyota Yaris, con la firme proyección de sumar un segundo vehículo en los próximos meses.
El Canning Salvita Racing es una realidad ineludible del automovilismo nacional. Una estructura moderna que apostó fuerte por una categoría TN APAT y con claros objetivos de adquirir buenos pergaminos y festejar por el gran objetivo: agregar un nuevo campeonato a su ya extenso palmarés.
Fotos: Tribuna 2 / Por: Tribuna 2






