
La temporada 2027 tendrá 24 Grandes Premios y diez fines de semana con Sprint. El estreno del formato en Mónaco abre una discusión sobre cuánto aporta sumar más carreras a un campeonato que ya no para de crecer.
La Fórmula 1 presentó el miércoles su temporada 2027, con 24 Grandes Premios distribuidos en 22 países y diez carreras sprint. El campeonato comenzará el 14 de marzo en Bahréin y terminará el 12 de diciembre en Abu Dhabi. Entre las principales novedades aparecen el regreso de Portugal y Turquía, además de la incorporación de Bahréin, Australia, Japón, Mónaco y Abu Dhabi al grupo de sedes que tendrán una carrera corta por primera vez. Desde la organización explicaron que las modificaciones responden a la evolución del campeonato y a la intención de ampliar la actividad competitiva durante los fines de semana.
Según los datos difundidos por la propia categoría, los fines de semana con sprint registran un 12% más de audiencia que los tradicionales. También sostiene que el 75% de sus aficionados considera que estas carreras aportan valor al campeonato y que el 82% de quienes asisten a esos eventos entiende que el formato mejora su experiencia. Esos números forman parte del argumento utilizado para ampliar de seis a diez las fechas con sprint. Desde su implementación en 2021, la propuesta dejó de ser una prueba aislada y pasó a ocupar un espacio cada vez mayor dentro de la temporada.
Pero esos datos responden apenas a una parte del problema. Una mayor audiencia no significa necesariamente una mejor competencia en pista. El atractivo comercial y el deportivo no siempre avanzan en la misma dirección. Una carrera puede generar interés, sumar contenido durante el fin de semana y atraer espectadores sin resolver las dificultades que presenta un determinado circuito. Mónaco aparece como el ejemplo más claro. Allí, las características del trazado hacen que los adelantamientos sean escasos y que la clasificación tenga una influencia determinante sobre el resultado del domingo.
El Principado tendrá una carrera corta por primera vez y contará con dos sesiones de clasificación durante el fin de semana. La primera definirá la parrilla de la sprint y se disputará el viernes. La carrera será el sábado por la mañana y ese mismo día tendrá lugar la clasificación para el Gran Premio. El esquema suma actividad, pero no modifica las condiciones del trazado. Las calles siguen siendo estrechas, el espacio entre los autos continúa siendo reducido y las oportunidades de sobrepaso son limitadas. Por eso aparece una pregunta concreta. ¿Qué problema deportivo pretende solucionar una carrera adicional en un circuito donde adelantar ya es una de las principales dificultades?
Una sprint puede modificar estrategias, administración de neumáticos y riesgos, pero no puede generar espacios que el circuito no ofrece. En Montecarlo, una buena posición de largada seguirá teniendo un peso enorme y cualquier intento de adelantamiento continuará condicionado por las características de las calles. El debate, entonces, excede la discusión sobre estar a favor o en contra del formato. La cuestión pasa por determinar si una misma herramienta puede producir el mismo efecto en pistas completamente diferentes. Un trazado con largas rectas y varias zonas de sobrepaso presenta un escenario muy distinto al de las calles del Principado.
El nuevo esquema también modifica parte del mapa de la temporada. Portugal vuelve con Portimão después de su última carrera en 2021 y Turquía regresa con Estambul Park. Zandvoort queda fuera y Barcelona tampoco formará parte del programa de 2027. Las 24 fechas se mantienen, pero cambian algunos de los escenarios que durante los últimos años ocuparon un lugar dentro del campeonato. La renovación puede responder a cuestiones comerciales, deportivas o contractuales, pero plantea otra discusión. En una temporada cada vez más extensa, conservar determinados circuitos también implica decidir qué lugar ocupa la tradición frente a la búsqueda de nuevos mercados y formatos.

El calendario de 2027 deja así una discusión que no puede resolverse solamente con cifras de audiencia. La organización tiene argumentos para defender el crecimiento de las sprint y los datos que presenta muestran que existe interés alrededor del formato. Sin embargo, esos números no responden qué ocurre cuando la propuesta llega a un circuito como Mónaco. Allí estará una de las principales pruebas para este nuevo modelo. Si la carrera Sprint consigue aportar una competencia diferente, tendrá un argumento deportivo a su favor. Si termina dependiendo otra vez de la clasificación y de la posición en pista, quedará abierta una pregunta que el espectáculo por sí solo no puede responder.¿Más siempre es mejor?
Fotos Formula1.com / Por Keila Yegros – Tribuna 2







