
Baltazar Leguizamón comenzó su año en la NASCAR O’Reilly Auto Parts Series este fin de semana en el Circuit of the Americas, carrera que terminó para él en un duro golpe lateral.
La carrera de Baltazar Leguizamón en los Estados Unidos tuvo su continuidad este fin de semana, cuando compitió en la NASCAR O’Reilly Autoparts Series (la ex Xfinity), aunque con poca suerte en el final.
Leguizamón corrió con el Chevrolet Camaro número 30 propiedad del Barrett-Cope Racing, cuyos motores son atendidos por el Earnhardt-Childress Racing (ECR). Sin embargo, y a pesar de contar con el apoyo directo del Team Chevy, el equipo tuvo problemas y llegó con el tiempo justo a terminar todo para Austin.
Con este panorama, Baltazar comenzó su fin de semana con la clasificación del viernes, marcando un tiempo de 1m42s536 que le relegó al puesto 37. Sabiendo que no contaba con una buena posición en la grilla, y teniendo en cuenta la dificultad del trazado texano, el argentino salió a pista con la idea de sobrevivir a los primeros giros e intentar hacer una carrera de menor a mayor.
Esto se cumplió en la primera parte de las 65 vueltas de la carrera, donde utilizó toda su experiencia en este tipo de trazados a favor (recordemos que los pilotos habituales de la categoría están mucho más acostumbrados a los óvalos) para evitar inconvenientes. Pero a pocos giros del inicio aparecieron los problemas en el pedal de freno que terminarían sellando su suerte.

En la vuelta 34, luego de transitar por la recta principal, intentó encarar el frenaje de la curva 1, pero el freno de su Camaro no respondió y, sin ningún tipo de posibilidades de frenarlo, siguió de largo y se estrelló de costado contra las barreras de protección. El accidente obligó a neutralizar la competencia y, rápidamente, los equipos de rescate se acercaron al sector.
Ese momento hubo algo de incertidumbre, ya que Leguizamón no se bajó inmediatamente del auto. Sin embargo, pudo hacerlo instantes después asistido por los oficiales de la categoría, tras lo cual se lo vio muy dolorido y con gestos de molestia tanto en sus piernas como en su brazo izquierdo.
Luego de pasar por el centro médico del circuito, el propio Leguizamón se encargó de llevar tranquilidad a través de sus redes sociales. “Pasó un fin de semana muy duro”, comenzó diciendo, y agregó “pude salir caminando del golpe más fuerte que tuve por una falla, pero la vida se trata de eso, intentar levantarse y volver a pelear, así triunfamos en el pasado y nos volveremos a reivindicar.”, sentenció. Además, sobre el incidente, explicó: “Tuvimos un problema de armado del auto de último momento, detalles que no se terminaron de ajustar. Me quedé sin frenos y el golpe fue inevitable”.

Lo que viene para Leguizamón
A pesar del abandono, Baltazar Leguizamón sigue trabajando con su equipo de cara a revertir la suerte en el próximo compromiso que asumirá este año, la carrera de Martinsville el 29 de mayo. Esto será todo un desafío para él, ya que debutará en óvalos cortos. Por su licencia aún no tiene permitido correr en súper óvalos, por eso su idea es comenzar a hacer sus primeros kilómetros en el Papar Clip (tal como se lo conoce al circuito de Martisnville) e intentar sumarlas carreras necesarias para poder competir en todos los circuitos de la serie.
Para este año, además, su plan de trabajo también contempla otro óvalo corto. En este caso es el Homestead-Miami Speedway, donde la NASCAR O’REilly Auto Parts Series cerrará su temporada 2026.
Fotos: redes sociales NASCAR O’Reilly Auto Parts / Baltazar Leguizamon







