
Entre la fe, el amor y la adrenalina, Karina acompaña el crecimiento de Malek en la Fórmula 3 Metropolitana.
Karina Mazzocco es comunicadora, conductora y una mujer con una extensa trayectoria en los medios de comunicación. Pero por sobre todas las cosas, es mamá. Mamá de Malek El Bacha, piloto de la Fórmula 3 Metropolitana, que transita su segundo año en la categoría y continúa creciendo, escribiendo su propia historia dentro del automovilismo argentino.
Con la sensibilidad y amabilidad que la caracteriza, Karina habla del mundo de las carreras desde un lugar profundamente humano, atravesado por emociones intensas y aprendizajes constantes. “Bueno, decirte que es adrenalínico, emocionante, inquietante. Es una catarata de emociones permanentes”, expresa al describir lo que siente al ver a su hijo competir.
El inicio de una nueva temporada vuelve a encender esa pasión que ya forma parte de la vida familiar. Aunque no proviene del ambiente fierrero, Karina se fue adaptando y hoy acompaña con entrega total. “Para mí es algo bastante nuevo porque yo no vengo del mundo del automovilismo, no es lo mismo para Omar, que fue piloto durante toda su vida, pero me voy acomodando y bueno, ya está disfrutándolo también”, cuenta.

La fe ocupa un lugar central en cada fin de semana de carrera. En la pista, los nervios existen, pero también la confianza. “Soy una persona profundamente creyente, entonces rezo mucho antes de la carrera. Rezo no solamente por mi hijo, sino por todos los competidores, porque están todos a milésimas de segundo, siempre muy confiada en que Dios los proteja a todos”, afirma, dejando en claro que el cuidado y la protección son para todos por igual.
Cuando habla de Malek, la voz de mamá se impone por sobre cualquier análisis deportivo. La admiración es total, primero por la persona y luego por el piloto. “Soy absolutamente fan de mi hijo, soy fan de su personalidad, de su corazón, de su nobleza, de su autenticidad. Es un pibe bueno, es un chico sano, es un pibe muy creyente, familiero, sentimental, muy buen amigo, Malek es todo eso”, describe con emoción.
En lo deportivo, Karina observa una evolución constante y un compromiso que va más allá de la competencia. “Cada carrera va sumando experiencia, kilómetros, yo veo que cada vez está más intrépido, más corajudo, más valiente y sumamente profesional. Tiene un compromiso muy profundo con este deporte, no lo hace para divertirse, no lo hace por esnobismo, sino porque realmente se enamoró, se enamoró de este deporte”, asegura.

La vida profesional de Karina siempre fue construida con esfuerzo, compromiso y pasión. Desde muy joven aprendió el valor del trabajo y la dedicación, sin perder nunca de vista lo esencial: la familia. “Arranqué mi camino profesional a los 16 años como promotora, no de este tipo de carreras sino de ferias. A la mañana iba al colegio y a la tarde trabajaba, luego llegó el mundo de la publicidad a los 18 años, me transformé en modelo publicitaria y así fui sumando también mis kilómetros en el camino profesional. Como me encanta lo que hago y nadie me ha regalado absolutamente nada, lo defiendo con uñas y dientes, mi lugar que me lo he conquistado”, sostiene con firmeza.
Ese equilibrio entre lo laboral y lo familiar se apoya también en un fuerte trabajo en equipo, construido desde el amor, el respeto y el acompañamiento constante. Karina destaca que junto a su esposo, Omar El Bacha, y su hijo Malek, formaron una familia unida, donde cada uno cumple un rol clave y se sostiene en el otro en cada desafío. “Somos un equipo y Omar es muy genial, mi marido, papá de Malek. Él es un gran productor, ejecuta fantásticamente bien, es una locomotora de todo lo que hace. En el tema del automovilismo y la carrera deportiva de Malek, él es clave también”, señala, reconociendo el valor de caminar juntos y de la familia como base fundamental del proyecto deportivo y de la vida.
Entre la televisión, los boxes y las tribunas, Karina Mazzocco transita y disfruta este camino con la misma pasión que la acompañó siempre: con amor, fe y una entrega absoluta por los suyos.
Tribuna 2 – Por Morena Perez T2






