
Después de varios meses sin competir, Gastón Iansa regresó a las pistas y lo hizo con una victoria. En una charla mano a mano con Tribuna 2 habló de los meses más duros abajo de un auto de carreras, el esfuerzo económico que hizo para volver, el apoyo de su familia, su trabajo dentro del Turismo Carretera y el objetivo de conseguir el presupuesto que le permita continuar en la Clase 2.
Después de tanto tiempo sin correr, ¿cómo estás viviendo estos días posteriores a la victoria?
Contento, obviamente. Más que nada por volver a subir a un auto de carrera. Uno, cuando corre todos los fines de semana, no se da cuenta de la sensación que te genera y de lo bien que le hace. Primero estoy contento por volver a estar y después, obviamente, por el resultado. Más que por ganar, me pone feliz que la vuelta haya sido así y poder empezar a dar vuelta la página y meterme nuevamente de lleno en el automovilismo.
Hubo mucha repercusión después de la carrera. ¿Cómo recibiste todo ese cariño?
Súper contento, principalmente por lo que se generó en redes y por los comentarios buenos. Incluso en el autódromo cayó mucha gente al box a saludar, a decirnos que si necesitábamos una mano, que contáramos con ellos. Eso te reconforta bastante porque cuando estás en una situación como la que venía atravesando estás medio explotado todo el tiempo y pensás que no hay salida. Con esta vuelta al automovilismo se generó algo lindo y ojalá que nos sirva para poder seguir.
Habías hecho un trabajo mental para asumir que no estabas corriendo y de repente volvés, te subís y ganás. ¿Cómo se procesa algo así?
No sé, el cerebro sigue funcionando prácticamente de la misma manera que antes, solamente que no podés practicar el deporte. Intenté estar lo más preparado posible, meter mucho simulador, que creo que es lo que más me ayuda, y así cuando aparece una oportunidad poder aprovecharla.
“Tenía plata para un solo tiro y tenía que ser certero”
Durante este tiempo también comenzaste a trabajar como coach dentro de equipos, incluso en el Turismo Carretera. ¿Cómo te sentiste en ese nuevo rol?
Cómodo…. En los equipos en los que estoy tengo mucha confianza con los chicos y con los pilotos y eso ayuda muchísimo, sobre todo en la forma de dialogar y corregir cosas.
En el TC pasa especialmente por tratar de traducir lo que dice el piloto. Vos tenés que intentar comunicarle al ingeniero qué está pasando mecánicamente con el auto. Estoy aprendiendo conceptos nuevos, conociendo variables nuevas y creo que son cosas que también le suman al Gastón piloto. Las dos carreras que hice trabajando con Benja anduvimos bastante bien.
Llegaste al fin de semana sabiendo que era una oportunidad importante. ¿Sentiste presión?
No, la verdad que estuve muy tranquilo durante todo el fin de semana. Fui con cero presión. Desde las primeras vueltas que di el viernes me sentí cómodo y sentí que podía ser un gran fin de semana.
Me concentré en manejar y hacer las cosas lo mejor posible. Sabía que, ganando o no, ya iba a ser bueno volver y andar adelante. Después, cuando estás ahí, obviamente intentás ganar, pero no tuve que arriesgar de más. Los chicos con los que me tocó pelear corrieron muy limpio y se terminó dando un fin de semana muy lindo.

Después de la victoria, ¿empezaron a aparecer posibilidades para continuar?
Hablamos con un montón de gente, pero todavía no podemos confirmar que vayamos a la próxima carrera. Hay mucho interés, pero ese interés hay que intentar transformarlo en algo concreto. Tengo ganas de terminar el año y después ver cómo arrancamos el siguiente. Estaría bueno poder culminarlo en la Clase 2.
¿La idea es continuar con el mismo auto con el que ganaste?
Seguramente tengamos un cambio. El Onix probablemente quede parado y vayamos con un 208 que está haciendo el equipo. El plan original era correr con ese auto, pero no se llegó con el armado y justo se liberaron los Onix, entonces pudimos ir con uno de esos.
Ahora el desafío sería poner en pista un auto cero kilómetro directamente en Mendoza, sin probar. Eso también me motiva, pero obviamente hay que juntar la plata y reunir el presupuesto.
Después de ganar con el Onix, uno podría pensar que lo lógico sería seguir con ese auto. ¿Por qué apostar igualmente al 208?
Porque el plan original siempre fue correr con el 208 y empezar a desarrollarlo. No se llegó para esta carrera, por eso utilizamos el Onix. Ahora el Onix quedaría parado y, si todo avanza normalmente con los tiempos de armado, iríamos con el Peugeot.
¿Dónde estuvo tu principal sostén durante estos meses sin correr?
Lo más duro fue febrero y marzo, cuando no salía nada. Seguíamos teniendo gastos fijos y yo vivo netamente del automovilismo. Eso fue bastante estresante hasta que me pude ir acomodando. El soporte siempre estuvo en la familia al final todo recae en ellos. Quizás no se dan cuenta, pero son el pilar fundamental.
El soporte siempre estuvo en la familia …. son el pilar fundamental.
¿Cómo fue el reencuentro con Teo después de la victoria?
Está en una etapa en la que le gustan mucho los autos, así que para él era como estar viendo una película en la televisión. Cuando llegué no me dio demasiada bola porque estaba jugando con sus autitos.
Después vuelve la rutina, ir a la plaza y hacer todas las cosas que hacemos juntos. Ahí está el verdadero disfrute.
¿El trofeo de esta victoria tiene un lugar especial?
Se lo di al equipo. Quedaron todos los trofeos ahí. Por lo general siempre los regalo. No les pongo tanto sentimiento a los trofeos, me quedo más con los recuerdos del fin de semana.
Intento regalárselos a la gente que trabajó para que ese resultado se pudiera dar.

Hoy también ves al Turismo Carretera desde otro lugar. ¿Cómo analizás la categoría en cuanto a reglamento y competitividad?
La veo bastante pareja. Por ahí me llama la atención que no haya Camaros tan fuertes adelante como en años anteriores. No sé si tiene que ver con el reglamento o con la performance de los equipos.
Después, obviamente, para mí es la mejor categoría de Argentina. Este año estuvo bastante atractiva y la primera fecha de la Copa revolvió todo. Aparecieron candidatos que quizás antes no parecían tan fuertes.
Mariano, por ejemplo, fue regular durante el año pero no mostraba esa superioridad que suele tener cuando pelea campeonatos y ahora está primero en la Copa. Santero también está cerca después de ni siquiera haber entrado inicialmente. Se revolvió bastante el bolillero y va a estar interesante ver qué pasa en las fechas que quedan.
¿Hubo algún mensaje después de la victoria que te haya sorprendido especialmente?
Hubo muchos mensajes lindos, relacionados con volver al ruedo y volver a estar dentro del mundo del automovilismo. Las oportunidades aparecen cuando estás arriba del auto y no cuando estás abajo.
¿También aparecieron ofertas para correr?
Propuestas siempre tengo. El problema es el presupuesto. A principio de año hubo cosas que me interesaban, pero no logré reunir prácticamente nada, entonces incluso si tenía que poner solamente la mitad tampoco me servía.
El Tano Pernía me mandó un mensaje. No hablo mucho con él, me sorprendió y se lo agradecí.
Después de ganar dijiste que estabas un poco enojado con el automovilismo. ¿Por qué?
Porque sentí que en mi mejor momento me quedé bastante solo. Se me cerraron puertas donde estaba y quedé un poco a la deriva cuando tenía un proyecto a largo plazo.
Habíamos armado un plan para llegar al TC y de un día para el otro se cortó. Me tuve que arreglar para ver cómo salir adelante porque vivo literalmente de esto. Fueron meses duros y fue un año duro.
¿Sentiste que esperabas un poco más de apoyo?
No sé si tanto apoyo. Pero por lo menos esperaba que las cosas fueran un poco más claras.
¿Y ahora cómo sigue esa búsqueda?
Ahora viene lo más complicado porque no hay nada guardado. Se usó todo en esta carrera y hay que intentar salir de cero a buscar todo en 20 días.
Fotos : Tribuna 2 / Por Cristian Lima – Tribuna 2






