
Con mucha pasión y gracias al apoyo de propios y ajenos, Tévez, puntero del TC Junior, representa de la mejor manera a la ciudad.
El madagariense Julián Tévez es un hijo pródigo de esa localidad bonaerense, donde alguna vez camino sus calles Argentino Luna, el mismo que cantaba “Mirá qué lindo es mi país, paisano”, que marca muy bien lo que somos los argentinos.
Julián es hijo de Claudio y Karina y nieto de Haydee y Orlando (el gomero de la calle Rivadavia), estudiante avanzado de Abogacía y empleado del municipio en la Secretaria de Deportes. Pero además, es el puntero absoluto del Campeonato del Turismo Carretera Junior, que viene despuntándose en siete fechas, restando solo cinco para disputarse y en donde el joven que tiene muchas cualidades conductivas y enorme talento, tiene muchas chances de consagrarse y coronar sus sueños en un mundo deportivo profesional.
Nadie desconoce que el automovilismo es a fuerza de una fuerte inversión económica, precisamente lo que los Tévez no poseen, pero no se achican ni se amilana y entonces surge el “ingenio” de aquellos que quieren llegar y no escatiman esfuerzos.
La venta de pollos a la parrilla y de porciones de matambre exquisitos que realiza con mucho amor y cariño la abuela Haydee Montenegro y los pone a la venta para ayudar a su nieto a quien apoya incondicionalmente; las rifas con sorteos especiales que su padre Claudio y sus tíos y amigos motorizan, hacen el sustento de la participación del piloto bonaerense en el SDE San Juan de Ariel Persia, que le entrega el Ford Mustang con el cual compite y gana en más de una ocasión.

Está en una decidida decisión de buscar sumar y lograr un título de campeón argentino, que bien le vendría para su palmarés como corredor de autos de carrera.
Darío y Alejandro Ponce, los dirigentes que conducen la divisional han sido, junto a Persia, artífices fundamentales para el campeonato anual que se está desarrollando y que en la próxima carrera visitará el autódromo de San Nicolás de los Arroyos.
Todas las pruebas han sido televisadas por la TV Pública y entre otras categorías que han acompañado su desarrollo, está el Turismo Carretera en Termas de Rio Hondo. Ahora compartirá escenario con las TC Pick Up, por lo que la importancia de la misma es muy especial y preponderante.
Julián es un muy buen corredor de carreras, técnico, que a la hora de clasificar, si posee la herramienta, rinde y logra resultados increíbles. En la pista y en la carrera final es un “hueso duro de roer”, hablando en términos lunfardos y de automovilismo.

Su futuro depende mucho de su búsqueda permanente del presupuesto que nunca se acaba y que nada alcanza. Las esperanzas y el espíritu no le hacen bajar los brazos y sabemos que General Madariaga lo apoya, lo alienta y lo contiene.
Esta es una “historia” muy particular de un joven de tan solo 20 años que sueña con su objetivo y su “sueño”, aunque la adversidad económica no le permite ilusionarse mucho, pero como es un “Guerrero incalificable”, como el del libro de Paulo Coelho. Dará batalla, y junto a su entorno familiar, gente de trabajo, continuará en la búsqueda de poder seguir creciendo como lo ha hecho hasta ahora desde la época de sus comienzos en el karting, teniendo un paso brillante por la Copa Bora y habiendo logrado excelente resultados como los triunfos en Río Cuarto y La Pampa.
Ahora gana y se proyecta en el Turismo Carretera Juniors y sabe de sus limitaciones desde la economía, pero deportivamente hablando, acelerará y pondrá todo su potencial desde su esmirriado físico para buscar ser gran protagonista.
Hoy por hoy es el actual puntero del Campeonato Anual por más de 50 puntos y no se quita el sueño de concretar su anhelo.
