Autódromos

Curvones peraltados: las vedettes de los autódromos

Si bien Argentina no es un país que utilice mucho los óvalos, si se pueden destacar curvas inclinadas en distintos escenarios.

Los curvones peraltados tienen su encanto. Los circuitos que los poseen gozan de un plus en dichos sectores, donde los autos transitan de una manera diferente y que, ante el mínimo error, se puede pagar caro contra los muros que los contienen.

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Tribuna 2 relevó algunos de las curvas con inclinación de los trazados más emblemáticos, donde cada categoría que se presenta, afronta un desafío.

Autódromo de Paraná. El curvón tiene una inclinación de 10 grados, lo que permite transitar a fondo el parcial 1, como si fuera una extensión de la recta principal. También tiene su lado complejo a la hora del desgaste lateral de los neumáticos en carrera.

La última curva del circuito, en el parcial 5 y denominada la “olla”, tiene una inclinación de 6 grados.

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Autódromo de Rosario. Con un peralte de 8 grados, el curvón N°1 es otro de los grandes desafíos para los pilotos que compiten a nivel nacional, ya que el tipo de asfalto con ondulaciones puede hacer sentir la inestabilidad del auto y pagarse caro a la hora de transitar a fondo este sector.

Así lo definió Nicolás Posco, piloto de la Clase 2 del TN: “Es un curvón que con gomas nuevas lo hacemos a fondo en la Clase 2, más o menos a 185 o 190 km/h. Es difícil porque cualquier error te puede llevar contra el paredón”.

Y agregó “La última curva del circuito también es peraltada y hay que transitar por arriba para aprovechar mejor la salida a la recta principal, además de que el tipo de asfalto es distinto en el peralte, en la parte de abajo hay un asfalto nuevo”.

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Caito Risatti, piloto de la Clase 3: “El curvón es un sector que lo hacemos en 5ta a fondo, después ponemos sexta saliendo. Es complicado porque tiene muchos saltitos. Ahí transitamos a 210 km/h”.

Autódromo General San Martín de Mendoza. La última curva del circuito posee un peralte de 11 grados, siendo una de las más pronunciadas del país, aunque no puede utilizarse en su esplendor por una chicana que fue colocada antes del ingreso. Así la definió Gonzalo Antolín, piloto local y gran conocedor del trazado mendocino.

“El curvón peraltado se usa para abrir la vuelta, tiene una inclinación de unos 11 grados, particularmente es el lugar que más disfruto transitar y a partir de ahí es donde empezamos a acelerar y tirar cambios”, explicó.

Autódromo de Rafaela. En Argentina existe uno de los óvalos más grandes del mundo, donde la Indy Car marcó su presencia, ubicado en la ciudad santafesina de Rafaela. La pista de 4,66 km tiene los curvones norte y sur con una inclinación de 7 grados, lo que lo convierte en el “templo de la velocidad”.

Conectados por dos largas rectas, el circuito siempre es un gran desafío para la puesta a punto con baja carga aerodinámica pero con una exigencia mayúscula a la hora de frenar en las chicanas que se utilizan por estrictas razones de seguridad.

En el 2012, Gabriel Ponce de Leon obtuvo el récord de velocidad utilizando toda la pista sin las chicanas, con un registro de 306,383 km/h a bordo de su Honda Civic V8 de TC2000.

Otros curvones famosos

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Si bien no poseen inclinación, el curvón de La Plata, primera variante del circuito largo después de la extensa recta, y el curvón Salotto de Buenos Aires, tras el paso de las máquinas por el sector del Ciervo, son tramos de pista clásicos de cada competencia.

En el curvón del “Mouras” se han definido cientos de maniobras de sobrepaso, ya que el envión que produce ir por la cuerda externa, genera cambios de posiciones. Eso sí, el auto que la produzca tiene que estar firme y equilibrado, porque el mínimo sobreviraje, puede producir un despiste.

Algo similar ocurre en Salotto, el curvón de alta velocidad del “Gálvez”, en el fondo del predio, donde se han visto grandes maniobras, como el recordado paso de Ledesma con su Chevy, y así también grandes decepciones, como el despiste de “Pechito” López en el 2009 luego de pisar una mancha de aceite, que le permitió a Emanuel Moriatis –también afectado por el líquido sobre el asfalto- consagrarse en el TC.

Fotos Tribuna 2 / Por Marcelo Miranda

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