Entrevista

Andrea Ricagno: mente, ciencia y automovilismo

Andrea Ricagno es psicóloga deportiva y trabaja hace más de 20 años potenciando la concentración y reacción en el automovilismo.

En el mundo del automovilismo, donde cada milésima cuenta hay un trabajo silencioso que no se ve en la pista pero que resulta determinante. Andrea Ricagno, psicóloga deportiva especializada en neurociencia, lleva más de dos décadas acompañando a pilotos de distintas categorías en el desarrollo de sus habilidades cognitivas y emocionales.

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“Yo soy psicóloga deportiva, especialista en neurociencia. Llevo más de 20 años trabajando en el automovilismo con distintas categorías”. Su tarea, explica, está enfocada en entrenar las capacidades que exige el deporte más rápido, el del mundo motor. “Parte de mi trabajo con los pilotos es trabajar sobre habilidades cognitivas para lo que implican las características de las carreras. Los pilotos, a diferencia de otros deportes, tienen que trabajar mucho en lo que es la velocidad de percepción y la velocidad de reacción, porque son los que en el deporte más rápido tienen que poder percibir y reaccionar, así como también trabajamos como capacidad básica la concentración”.

Andrea Ricagno define su rol con una comparación clara: “Nuestra tarea es un poquito la puesta a punto del piloto, como los mecánicos o los ingenieros se dedican a la puesta a punto del vehículo”.

El trabajo antes, durante y después de la carrera

El acompañamiento comienza mucho antes de que se enciendan los motores. “La realidad es que arrancamos temprano, sí. En general más allá de lo que se puede observar nuestro trabajo arranca una hora antes de la actividad porque empezamos a hacer algunas actividades que nos lleven a esa puesta a punto para que puedan estar en el nivel de activación óptimo para competir”.

A medida que se acerca la competencia, ajustan detalles mentales. “Empezamos a hacer algunas técnicas que nos permitan corroborar que el piloto esté en una sintonía adecuada”, describe Andrea Ricagno. Durante el fin de semana, si las condiciones del auto o las maniobras requieren ajustes, trabajan con visualizaciones: “Podemos llegar a hacer alguna visualización, que es una especie de ensayo mental para poder entrenar mentalmente la vuelta óptima”.

Andrea Ricagno trabajando con los pilotos

El análisis continúa luego de finalizar la competencia: “Cuando se termina el fin de semana, tenemos un encuentro posterior a la carrera, para ya habiendo evaluado cámaras y habiendo evaluado la situación del fin de semana, bueno, hacemos un aprendizaje de todo lo que ocurrió”.

La clave está en el proceso: “La idea es tener objetivos de progresión, objetivos que tienen que ver con el aprendizaje y no de resultado para que justamente se vaya construyendo un año deportivo, no es una carrera”, expresa Andrea Ricagno

La gestión emocional, clave en pista

En un ambiente donde muchos pilotos son jóvenes, el control emocional juega un rol fundamental. “Los ojos perciben, pero es el cerebro el que a partir de la relación con la tasa cardíaca es el encargado de poder medir distancia y velocidad. Si yo no estoy con mi tasa cardíaca adecuada para la función que tengo que hacer, muy posiblemente mida erróneamente la distancia y tome malas decisiones”, destaca Ricagno.

Por eso subraya que lo emocional es importantísimo, ya que muchas equivocaciones no surgen por falta de capacidad, sino por no poder regular adecuadamente las emociones. Cuando eso ocurre, el piloto puede calcular mal distancias y velocidades o tomar decisiones incorrectas en plena competencia.

Actualmente, Andrea Ricagno trabaja con pilotos de la Fórmula 3 Metropolitana —categoría en la que acompaña al equipo DITAL Fórmula, dirigido por José Luis “Puchi” Talermann—, Turismo Pista Clase 3, TC Mouras, TC Pista, TC y ambas categorías de las Pick Up, abarcando buena parte de la escalera formativa del automovilismo nacional.

Más que carreras, formación para la vida

Más allá del resultado deportivo, lo que más la moviliza es el crecimiento integral de los jóvenes. “Acompañar a los chicos en que se transformen en pilotos más profesionales es algo hermoso a esta altura, porque vos te vas dando cuenta de que no solamente le das herramientas para un fin de semana de competencias, sino que le das herramientas para la vida”.

Y concluye con un mensaje claro para quienes recién comienzan: “Que entiendan que es una pata más de la mesa, así como está lo mecánico, como está la puesta a punto, como está lo que es el entrenamiento invisible, la hidratación, la nutrición, la preparación física, la preparación mental es un eje indispensable para que ellos puedan conocerse, auto aprender técnicas que los lleven a su mejor nivel”.

Andrea Ricagno demuestra que, muchas veces, la verdadera diferencia está en la mente, en ese trabajo constante que realiza con cada piloto, convencida de que potenciar lo cognitivo, lo emocional mejora el rendimiento en la pista y también forma personas más preparadas para los desafíos del deporte y de la vida, una tarea que asume con profesionalismo y una profunda pasión por lo que hace.

Fotos: Morena Pérez / Por: Morena Pérez

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