
Pablo Benítez lleva adelante la Scudería Buell, un equipo de competición con sangre argentina que busca abrirse camino por las pistas europeas.
En Italia, la Scudería Buell se presenta como una nueva opción para los argentinos que quieran probar suerte en el viejo continente, donde el efecto Colapinto está abriendo puertas.
El sueño de aquellos jovencitos que están dejando de ser niños para empezar a transitar la etapa de la adolescencia nace arriba de un karting y empieza a tomar forma de un auto de fórmula. La idea de dar el salto es posible. El proyecto de correr a nivel internacional, siguiendo los pasos de los grandes referentes del automovilismo argentino que dejaron sus huellas en los circuitos más prestigiosos del mundo, puede hacerse realidad.
Y esa posibilidad de concretarlo viene de la mano de un equipo de sangre argentina. Una estructura que nació hace muchos años en la mente de un experimentado amante del automovilismo nacional que decidió traspasar las fronteras. Como esos jovencitos que ahora empiezan a soñar, él también lo hizo alguna vez. Se trata de Pablo Benítez, quien hace unos años salió de Argentina con la idea de trascender en el automovilismo y lo está logrando.

Hoy, su sueño cobró forma y se llama Scudería Buell, el equipo de competición que decidió instalar en una pequeña ciudad llamada Lissone, a pocos minutos del autódromo de Monza, en Italia. Allí todos los se trabaja en la formación de los pilotos que buscan su futuro en el automovilismo internacional. Y también Pablo renueva sus ganas, sus expectativas para poner en pista sus autos dentro de las categorías promocionales de Italia. El caso concreto es el de la Fórmula 4 Checa, donde este año está corriendo con Agustín Sepulveda, un chico que lleva a su Chile natal en la sangre y promete trascender para elevar la bandera del país trasandino lo más alto posible.
El equipo corre con licencia argentina y la bandera de nuestro país flamea dentro de la estructura. Joaquín Rubino es un argentino que corre en la FX Pro Series de Italia. Junto a la Scudería Buell, Rubino está dando sus primeros pasos en el ámbito internacional. Además, se encuentra allí Mateo Valente, quien compite en la categoría FX2/X-F3 también en la península itálica.

“Nosotros somos un equipo de formación de pilotos”, dice Pablo Benítez cuando se anima a hablar de su equipo. Su visión de trabajar en la formación de los pilotos en todo su contexto es el principal objetivo que se respira cuando uno ingresa a su taller. La estructura dispone de ingenieros y mecánicos argentinos que saben perfectamente el camino a seguir.
“A mí lo que más me interesa es que los chicos lleguen a la Scudería Buell y aprendan las cosas básicas para correr a nivel internacional. Soñamos con tener a los pilotos uno o dos años y que luego ellos puedan elegir su camino, pero que salgan con una base sólida para enfrentar los grandes desafíos que propone ser un piloto profesional”, destaca Pablo en su tranquilo andar y su apasionada voz que acompaña con una mirada profunda buscando reflejar sus sueños en sus palabras.


La Scudería Buell es mucho más que un equipo. Es una familia dispuesta a recibir, acompañar y formar a los jovencitos que buscan su camino. Es un mundo de contención: “Mi mujer está involucrada en el equipo. Mi hijo, además de ser piloto, trabaja como ingeniero de pista y es el encargado de la parte de los karting, y mi hija, Sofía, está trabajando en todo lo relacionado a prensa, difusión y redes sociales”, aseguró Pablo. Además, destacó el trabajo de Gabriel Falivene quien es el ingeniero del equipo.
“Gabriel está trabajando con nosotros y, además de ser el ingeniero, es un poco el profesor de los pilotos. Es un amante del automovilismo y cuenta con una pedagogía muy particular para llegarles a los pilotos en sus enseñanzas”, comentó Pablo.
El sueño está latente. La posibilidad es concreta. La idea de trascender en el automovilismo internacional es posible y la Scudiría Buell es una de las chances que aparece en el horizonte de aquellos jóvenes que buscan formarse y lograr alcanzar el título de piloto argentino en el exterior.
Fotos: Scudería Buell / Por: Paulino Hernández – Tribuna 2







