
Desde Junín, Nacho crece en el TC Pista Mouras entre esfuerzo, estudio y pasión, forjando su camino en el automovilismo.
El camino de Ignacio “Nacho” Quintana en el automovilismo comenzó desde muy chico y hoy lo encuentra consolidando su presente en el TC Pista Mouras con una combinación tan exigente como auténtica: pasión, trabajo y una fuerte determinación por sostener su propio proyecto. Nacido el 4 de enero de 2005 en Junín, es hijo de Marcelo José Quintana y María Elvira Ferrari, en un entorno donde fue dando sus primeros pasos tanto en la vida como en su carrera deportiva.
Su historia combina una vida ligada a los motores con una formación personal y académica constante. Realizó toda su etapa educativa en su ciudad natal y actualmente continúa su desarrollo fuera de las pistas.”Yo hice jardín, primario, secundario, todo en Junín. Ahora estoy haciendo una carrera universitaria, Licenciatura en agronegocios”, cuenta Nacho.
Antes de enfocarse de lleno en el automovilismo, transitó por distintos deportes, construyendo una base integral. “Como todo chico creo que hizo fútbol, básquet por un tema de amistades. Siempre de chico con automovilismo, compartía dos deportes, lo que era el karting, y también después he hecho un tiempo natación, ping-pong también, muy lindo deporte”, expresa.
El karting fue el verdadero punto de partida en la carrera de Nacho, donde no solo adquirió técnica sino también una base formativa clave. Comenzó a los 5 años, alrededor de 2010/2011, en la categoría escuela, y fue avanzando por todas las divisionales, desde 50 y 110 hasta 150 y 125 internacional. Una etapa que recuerda siempre con especial cariño y que, incluso hoy, recomienda como fundamental para quienes quieren iniciarse en el automovilismo, destacando su importancia en la formación de cualquier piloto.
Su evolución continuó en los monopostos, donde comenzó a dar pasos más firmes dentro del automovilismo competitivo.

“En la fórmula arranque en el 2021 con algunas pruebas si no me equivoco en 2021 ya cerca del 22 y ya en el 22 arranqué a correr que bueno también me parece otro paso hermoso en el que bueno hoy es una categoría difícil pero se disfruta muchísimo”, destaca. La búsqueda de crecimiento y aprendizajes lo llevó incluso a sumar una experiencia internacional única, algo que marcó su formación y carrera como piloto.“Con autos con techo arranqué a fines del 2024, que hice una prueba en el exterior, en España, ese fue mi primer contacto con un auto con techo, en un Mercedes GT4 del equipo oficial Mercedes que se llama NM, en Motorland. Previo a eso tuve bastante preparación en el equipo, en el simulador acompañando al equipo en pruebas en Barcelona, en Montmeló. Creo que también obviamente lo que es automovilismo recomiendo en todas las etapas esa es bastante complicada por ahí de hacer pero bueno, una experiencia que para el que siempre anduvo en el automovilismo argentino es distinta y bueno, es divino”, afirma Quintana.
Ya en el ámbito nacional, su paso a los autos con techo implicó un proceso de adaptación constante, atravesado por cambios y decisiones importantes, muchas veces condicionadas por el presupuesto. En 2025 inició su camino con una Dodge dentro del equipo Tinos Sport, donde resalta tanto el nivel del auto como la calidad humana de todo el grupo. Sin embargo, a mitad de temporada debió dar un paso al costado y reencaminar su carrera, lo que lo llevó a incorporarse al equipo Candela con un Ford Falcon. Ese recorrido por distintas estructuras y marcas, pasando prácticamente por todas, lo encuentra hoy arriba de un Torino dentro del Trotta Racing Team, donde destaca el ambiente del equipo, el trabajo incansable de todos los integrantes y la calidez de las personas, aspectos que considera fundamentales para su presente.
En ese proceso, Quintana fue comprendiendo que el automovilismo excede lo que ocurre en la pista y está atravesado por múltiples variables, desde lo económico hasta las decisiones que se toman en cada etapa. Cada paso, incluso aquellos más complejos, le permitió aprender tanto sobre qué hacer cómo sobre qué evitar. Esa acumulación de experiencias hoy se traduce en un mejor nivel conductivo, mayor confianza y la tranquilidad de contar con un equipo que lo respalda, consolidando así un presente en el que siente que puede rendir de la manera en que lo viene demostrando.
Uno de los aspectos más desafiantes de su camino es la construcción del presupuesto, una tarea que asume personalmente y que forma parte de su crecimiento. “Me gusta, la verdad que eso se lo tengo que agradecer más a mi papá, que por ahí obviamente que las necesidades que tenemos nosotros no estamos mal pero tampoco para hacer este deporte, así que hay que salir a buscarla pero bueno, se lo agradezco a él porque, él tranquilamente me podría haber largado por ahí a hacerlo él o poner a alguien que lo haga”, resalta. Con el tiempo, y a partir de la experiencia que fue adquiriendo desde sus inicios en la Fórmula, fue entendiendo cada vez más el valor real de lo que implica correr. Si bien cuenta con el apoyo incondicional de su padre —quien lo asesora especialmente en lo vinculado a los números gracias a su profesión de contador—, hoy tiene una mirada mucho más consciente sobre los costos y el esfuerzo que demanda el automovilismo. Esa responsabilidad le permitió cambiar su enfoque arriba del auto, dándole otra dimensión a cada fin de semana y reforzando su compromiso con el proyecto, algo que considera fundamental y que busca sostener siempre que le sea posible. En paralelo, sostiene su formación académica, destacando la importancia de proyectarse más allá de las carreras. “Considero que es muy importante el tema de estudios. Uno como piloto si me preguntás yo quisiera correr y correr y correr pero bueno, sigo estudiando mi carrera universitaria”.

La familia es un pilar fundamental en su vida, no solo desde el apoyo, la compañía, el compartir, sino también desde el vínculo que el automovilismo fortalece.
“Mi viejo es un gran apasionado del automovilismo y yo también lo soy y eso lo mamé de él, de por sí tenemos una gran relación fuera del automovilismo compartimos muchas cosas y hacemos todo juntos, lo que sea en Junín, en cualquier lado pero es cierto que el automovilismo es algo que compartimos solamente nosotros dos que de a poco obviamente con el hecho mi hermana es la contadora de la empresa del automovilismo entonces también la integramos a ella que es la que se encarga de todo Milagros que bueno, le mandamos un saludo que es la que larga los pagos así que más que mi viejo pero bueno, es cierto que nos une mucho el automovilismo y nos encanta compartir esto”, destaca.
Con los objetivos y sueños claros, su mirada apunta alto dentro del automovilismo argentino: “Mi sueño es poder consagrarme o ser un respetado en el automovilismo más que nada en el Turismo Carretera”, expresa Nacho.
Y en ese camino, reconoce el acompañamiento clave de quienes hacen posible su proyecto: “Agradecerle obviamente a todas mis publicidades, principalmente a Fernando Barbeito de ASP, que es un poco el que hizo que este proyecto vuelva a tomar color porque se estaba haciendo muy complicado. Pero bueno, ahora se encaró de una manera muy buena presentando a otras publicidades como ahora Green Armor y Sebastián Cruzado que se sumó y obviamente se lo súper agradezco así que vamos a ir por un gran año, estamos con un gran equipo y eso me entusiasma mucho”,sostiene.
Así, entre el esfuerzo diario, el respaldo familiar y la convicción de construir su propio camino, Ignacio “Nacho” Quintana sigue avanzando en el automovilismo con una identidad clara: crecer paso a paso, sin perder de vista el sueño mayor.
Fotos: Tribuna 2 / Por Morena Pérez






