
Francisco Rohwein: De Coronel Suárez a la Fórmula 3 Metropolitana, construye su camino con pasión familiar y sueños de Europa.
Francisco Rohwein es un piloto que construye su propio camino desde la constancia, la pasión y un entorno que empuja desde siempre. Nacido en Coronel Suárez, ciudad que también lo vio dar sus primeros pasos, su historia en el automovilismo tiene raíces familiares profundas y una proyección que ilusiona.
Su vínculo con los fierros no es casualidad. La pasión viene de casa: su papá, Fabricio, supo competir en el TC Platense y hoy se dedica a la cosecha, una actividad en la que Francisco también lo acompaña, sembrando ese amor por la velocidad que hoy se traduce en compromiso y valores dentro de la pista. A su lado, su mamá Soledad y toda su familia acompañan cada carrera como un sostén fundamental, siendo parte inseparable de este camino que recién comienza pero que ya muestra señales firmes.
El inicio formal en el automovilismo llegó en 2022, cuando comenzó a correr en karting sobre asfalto, dentro de la categoría 150 en Trenque Lauquen. Ese primer contacto competitivo fue clave para afianzar su formación y confirmar que el rumbo estaba claro. La meta siempre fue una: llegar a la Fórmula 3 Metropolitana.

Ese objetivo se concretó en febrero de 2025, cuando hizo su debut en la categoría. Desde entonces, Rohwein trabaja en su adaptación a un auto que exige precisión y velocidad. Con su estilo descontracturado, reconoce que uno de los mayores desafíos es “llevarlo rápido”, pero detrás de esa frase hay horas de aprendizaje, evolución y dedicación.
Actualmente forma parte del equipo GRT (Guiffrey Racing Team), una estructura con proyección y mirada a futuro, donde se siente cómodo y contenido. En ese entorno, el piloto continúa desarrollándose mientras se prepara para la tercera fecha de la temporada, que se disputará el 20, 21 y 22 de marzo en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata.
Fuera de la pista, Francisco mantiene una vida sencilla. En sus tiempos libres, disfruta de andar en moto y de esos momentos únicos que deja el automovilismo: cuando termina la actividad del día y el box se transforma en un espacio de charla, mates y camaradería con el equipo. Como referente, elige a Juan María Traverso, símbolo indiscutido del automovilismo argentino, reflejando también el tipo de piloto que admira: competitivo, auténtico y apasionado.

Con los pies sobre la tierra pero la mirada puesta en lo que viene, Rohwein tiene en claro su gran sueño: llegar a competir en Europa. Mientras tanto, construye su camino paso a paso, con el respaldo de su familia, el trabajo en equipo y una pasión que no para de crecer.
Fotos: Tribuna 2 / Por: Morena Pérez







